La frivolidad implica indiferencia o despreocupación ante los grandes conflictos de la vida diaria.

La palabra frivolidad es un término que usamos con frecuencia en nuestro idioma cuando queremos expresar, respecto de algo o alguien, que se destacan por su superficialidad, aún frente a situaciones que demandan una postura o un comportamiento comprometido que se aleje de la falta de seriedad recurrente que se ostenta.

La frivolidad implica indiferencia o despreocupación ante los grandes conflictos de la vida diaria, y una inclinación constante por estar mirándose a sí mismo en lugar de además dedicarle una mirada a lo que sucede alrededor.

La persona que dispone de frivolidad jamás se preocupará por lo que ocurrió y ocurre social, política, o históricamente en el lugar en el cual reside, y entonces, por todo esto es que se trata de una tendencia que históricamente ha sido considerada como negativa y hasta nefasta, y que se la use con un sentido absolutamente peyorativo, para referirse a aquellas personas que no resultan preocuparse por cosas profundas.

También podremos decir que la frivolidad es la cualidad del frívolo, tal como se denomina a aquello superficial, ligero, o que ostenta poca relevancia.

Cuando alguien tiende a la frivolidad, popularmente, se lo denominará como frívolo.

Lo frívolo indica superficialidad y ligereza y entonces, cuando una persona se comporta con estas condiciones lo llamamos frívolo.

Individualismo y afán por lo material

Generalmente, al frívolo poco le importan y le interesan cuestiones que atañen y promueven el bien común, sino más bien todo lo opuesto, es híper individualista, al frívolo le interesan primordialmente las formas y no el contenido, es decir, aquellas cosas relacionadas al aspecto físico, lo material, como ser el dinero, la ropa, y todo aquello que tenga por finalidad última la satisfacción de gustos materiales.

Por lo mencionado es que por ejemplo ante una situación como puede ser una tragedia nacional, el frívolo, se mantendrá distante y hasta ausente de la misma, continuando con la realización de actividades que satisfagan sus deseos y necesidades, y sin siquiera acercarse para brindar su ayuda a esa situación compleja y difícil, que por supuesto requeriría su compromiso y el de la mayoría de la ciudadanía para ser superada.

Cabe destacar, que aún a aquel individuo más consciente y comprometido con la realidad lo atacará en algún momento la frivolidad, porque básicamente se trata de una característica humana.

Ahora bien, una cosa es comportarse por minutos, horas, como alguien frívolo, que tal característica sea el rasgo saliente de la personalidad de alguien.

En este caso sí la frivolidad será entendida como una condición altamente negativa ya que puede llevar a lo que mencionábamos líneas arriba, no preocuparse o compadecerse por la situación crítica que experimenta alguien, no empatizar jamás con los otros.

En el mundo en el cual vivimos hoy la frivolidad es una inclinación muy presente y común de ver, incluso, momentáneamente en aquellas personas que están asociadas a una profundidad y preocupación por las cuestiones de la vida y coyunturales.