Una mujer fue detenida este martes en Santander por propinar dos bofetadas a su hija de diez años y tirarle del pelo. La niña había llegado a su casa, sita en la calle Los Ciruelos de la capital cántabra cuando su madre la recibió con una buena regañina por llegar dos horas tarde del colegio.

Un vecino escuchó los gritos, pensó que se trataba de una pelea y llamó a la policía. Cuando los agentes llegaron a la vivienda se encontraron a la madre “más asustada que la hija”. Cuando los agentes le interrogaron por los motivos de la agresión, la madre explicó que se había asustado mucho (“es verdad, me puse muy nerviosa”) aunque no era la primera vez que la niña actuaba así.

La menor, que termina sus clases a las dos de la tarde, no se presentó en su casa hasta las cuatro. Como no llegaba, la madre se acercó alarmada al colegio, donde unas amigas de la niña le informaron que ella había salido a su hora habitual.

Los agentes trasladaron detenida a la mujer para tomarle declaración y fue puesta en libertad a las 9 de la noche. Según informaron los agentes, la niña fue revisada por los médicos de la Residencia Cantabria “como indica el protocolo”. Los sanitarios confirmaron que no presentaba ninguna lesión, por lo que fue entregada a un tío de la menor.

La madre tuvo que presentarse al día siguiente en el juzgado para prestar declaración.