“¿Puede el Etíope mudar su piel, O el leopardo sus manchas? Así ustedes, ¿podrán hacer el bien Estando acostumbrados a hacer el mal?” (Jeremías 13:23). Programa dirigido por Carlos y Dorys Matos en Radio Solidaria

Solemos decir que “en gustos y en colores no han escrito los autores” y que “el mono aunque se vista de seda, mono se queda”. Estos y otros refranes nos hablan de los hábitos y las costumbres que, arraigados en el corazón, se vuelven ley y norma esclavizante para la vida.

Se me ocurre que podríamos inventar uno nuevo: “Muéstrame tus hábitos y te diré quién eres”. Siguiendo la ilustración del profeta Jeremías del encabezado, al etíope se le reconoce por lo oscuro de su piel y sus características raciales, y no habrá un solo leopardo sin las manchas que lo caracterizan. Esas marcas ineludibles son las que nos permiten distinguir un origen en los humanos y una especie entre los animales. Esos rasgos inmodificables y observables son comparados con las prácticas y conductas que se adquieren a través de una continua repetición y que llegan a caracterizar a una persona.

A diferencia de los animales que son instintivos y que responden siempre de manera similar a sus impulsos, los humanos somos criaturas de costumbres aprendidas. Estas pueden ser provechosas o perniciosas, según sea el caso y el resultado que esa práctica traiga consigo. Todo hábito o costumbre siempre requerirá de un ejercicio constante de tal práctica hasta que se afinca de forma definitiva en el alma.

Algunos habrán convertido un hábito en una costumbre tan arraigada en su vida que dirán, “sin un café cortado en la mañana ni siquiera puedo pensar”, o “Tengo la costumbre de entregar los trabajos un par de días antes del plazo fijado”. Tanto un hábito como una adicción se forman cuando nos entregamos a reproducir una práctica una y otra vez. Toda manera habitual de actuar o comportarse, buena o mala, se adquiere y se solidifica con el tiempo y la práctica. Por eso debemos preocuparnos por formar hábitos que nos permitan ser mejores y no adquirir costumbres que terminan empobreciéndonos como seres humanos.

Lo que hacemos de forma habitual, repetitiva, y casi sin pensar, es lo que finalmente somos



-Música

-Kike Pavón ft. Ulises Eyherabide ( RESCATE)

-Santiago Benavides - "El Ruso"




- Cápsula en la calle



- ¿Sabías qué?



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