Hazte socio de radio solidaria

El arrepentimiento es necesario si queremos ser personas sabias. "¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz".

Hay creyentes que piensan tener la sabiduría de lo alto, sin embargo, con sus frutos no muestran tal cosa, puesto que aunque parezcan ser muy inteligentes y saber mucho de las Escrituras, no muestran una vida pacífica, benigna, amable, llena de misericordia y de buenos frutos. La vida cristiana consta de muchos elementos, de muchos retos, de muchas cosas por hacer, de ser diferente al mundo, ¿Estás dispuesto a todo esto? Querido hermano, este es un alto precio que debemos pagar.

Vivamos en paz los unos con los otros, debemos pensar bien las palabras que salen de nuestras bocas, nuestra actitud frente a los demás, el trato que damos a los demás.

El apóstol Santiago nos dice que cuando mostramos ciertas cosas negativas frente a los demás, no poseemos la sabiduría que desciende de lo alto, mas bien, poseemos una sabiduría terrenal.

Busquemos esta sabiduría de lo alto a través de la palabra de Dios, pues nuestro propósito es ser mejores cristianos cada día.