«...No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe…» (Gálatas 6:9-10) ¿Pero porque sucede esto, que el hombre tiende a cansarse de hacer el bien pero para hacer lo malo pareciera que no? La verdad es que la palabra de Dios es muy clara cuando habla acerca de la corrupción que habita en todo hombre y mujer, y debido a esa corrupción es que es más fácil hacer el mal que el bien.

Pero Cristo nos da libertad, libertad para hacer el bien y hacerlo sin desfallecer. No nos cansemos de hacer bien. Si estamos siguiendo a Jesús no podemos cansarnos de obrar de forma correcta. No hay una forma correcta de hacer lo incorrecto

¿Usted sabe qué es hacer el bien, usted sabe que cosa es buena para alguien? ¿Sabe cómo enseño Jesús? ¿La norma para saber cómo hacer el bien?.

Jesús dijo todo el bien que quieran que los demás hagan con ustedes, así deben hacer ustedes con ellos. La norma para saber es si a mi me gustaría que me hicieran así. Y la biblia dice no podemos cansarnos de hacer eso. Lo que me gustaría que me hicieran a mi. No podemos cansarnos de hacer el bien, ahora hay una gran verdad, posiblemente nos cansemos, posiblemente lleguemos al momento en que las fuerzas se agotan, se acaban, ya no hay fuerzas. Miremos este verso:

Isaías 40:29 (RVR 1960) «…El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas…»