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Salmo 9 – Adoración (51)

Imagen del programa Salmo 9 – Adoración (51) en Radio Solidaria

Salmo 9 Defensor

Versículos 11 y 12: Adoración

Bienvenidos a Miradas. Continuamos en esta Mirada nuestro acercamiento al salmo nueve, otro de los salmos de David.

En este salmo David presenta a Dios como el defensor de su pueblo y de cada creyente.

El salmo es una oración que incluye alabanzas, dos breves peticiones y una serie de declaraciones que ensalzan la eficaz defensa de Dios a favor de los suyos.

Como el salmo es bastante largo, pues tiene veinte versículos, y ya hemos llegado a la mitad, leeremos solamente la segunda mitad para tener una visión general y después comentaremos los versículos once y doce con más detalle.

Esa segunda mitad del salmo dice así:

«Cantad a Jehová, que habita en Sion; Publicad entre los pueblos sus obras. Porque el que demanda la sangre se acordó de ellos; No se olvidó del clamor de los afligidos. Ten misericordia de mí, Jehová; Mira mi aflicción que padezco a causa de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte, Para que cuente yo todas tus alabanzas En las puertas de la hija de Sion, Y me goce en tu salvación. Se hundieron las naciones en el hoyo que hicieron; En la red que escondieron fue tomado su pie. Jehová se ha hecho conocer en el juicio que ejecutó; En la obra de sus manos fue enlazado el malo. Los malos serán trasladados al Seol, Todas las gentes que se olvidan de Dios. Porque no para siempre será olvidado el menesteroso, Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente. Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; Sean juzgadas las naciones delante de ti. Pon, oh Jehová, temor en ellos; Conozcan las naciones que no son sino hombres».

Después de leer esta segunda parte del salmo fijemos nuestra Mirada en los versículos once y doce en los cuales vuelve la alabanza después de recordar en los versículos nueve y diez la excelsa misericordia de Dios con los humildes, ya que estos versículos que enlazan perfectamente con ellos, dicen:

«Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron» y estos que miramos hoy dicen así:

«Cantad a Jehová, que habita en Sion; Publicad entre los pueblos sus obras. Porque el que demanda la sangre se acordó de ellos; No se olvidó del clamor de los afligidos».

Estos versículos tienen dos partes bien diferenciadas: La alabanza y los motivos. Vamos a verlas por separado. La primera parte dice; «Cantad a Jehová, que habita en Sion; Publicad entre los pueblos sus obras».

Esto nos habla de una alabanza en dos direcciones, una en la presencia de Dios «Cantad a Jehová, que habita en Sion» y la otra como testimonio al mundo «Publicad entre los pueblos sus obras».

Por lo tanto la primera es adoración y la segunda testimonio. Pero, la segunda parte de estos versículos nos ofrece el motivo: Dios nunca se olvida de los suyos, pues dice esta segunda parte: «Porque el que demanda la sangre se acordó de ellos; No se olvidó del clamor de los afligidos».

Así que, el conjunto de estos versículos once y doce del salmo nueve nos dejan un claro mensaje:

Adoremos a nuestro Dios y proclamemos al mundo sus maravillas porque Él nunca se olvida de los suyos.