Compromiso TV Prog. – 177 Asociacion Asperger Madrid

Programa donde se dan a conocer las distintas ONG´s y los proyectos que tienen en marcha
Salmo 12 – Maldad máxima (70)

Salmo 12 Contra Dios
Versículo 8: Maldad máxima
Terminamos hoy nuestro paseo visual y meditado en el salmo doce, uno de los que escribió David y que en su brevedad tiene una gran riqueza de enseñanza.
Partiendo de una petición de socorro por la soledad del creyente, en un mundo en el cual predomina el engaño y la falsedad, el salmista afirma que Dios intervendrá duramente contra tales comportamientos y que su palabra y su cuidado a favor de los suyos son de absoluta confianza, lo que es un consuelo para quién se encuentra en la soledad de confiar en Dios en medio de los que se oponen orgullosamente.
Vamos a leer de nuevo el salmo para ver una vez más el conjunto de estas cosas para después detener nuestra Mirada en el último versículo.
El salmo dice así: “Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos; Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres. Habla mentira cada uno con su prójimo; Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón. Jehová destruirá todos los labios lisonjeros, Y la lengua que habla jactanciosamente; A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos; Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros? Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantaré, dice Jehová; Pondré en salvo al que por ello suspira. Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces. Tú, Jehová, los guardarás; De esta generación los preservarás para siempre. Cercando andan los malos, Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres“.
Después de leer el salmo volvemos a leer su final, que, en esta ocasión, exige leer los dos últimos versículos para que el último tenga sentido pleno, aunque describe muy bien la situación de la sociedad, tanto en sus días como en los nuestros.
Estos dos versículos dicen así: “Tú, Jehová, los guardarás; De esta generación los preservarás para siempre. Cercando andan los malos, Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres”.
Se perciben claramente dos partes en los versículos que hemos leído: primero la absoluta seguridad del cuidado de Dios en medio de los enemigos de la verdad, pues dice:
“Tú, Jehová, los guardarás; De esta generación los preservarás para siempre”.
Fijémonos que no dice los quitarás, sino los guardarás, esto tiene un eco en la oración de Jesús por los suyos en Juan diecisiete:
“No ruego que lo quites del mundo, sino que los guardes del mal”. Así que, dejando esto claro, el salmista termina el salmo dejándonos una definición magistral de la sociedad de su tiempo y del nuestro, treinta siglos más tarde, pues dice: “Cercando andan los malos, Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres”.
Es decir, estamos rodeados de maldad por todas partes y la indignidad es alabada por la sociedad.
El profeta Isaías retrata así la situación en su capítulo cinco:
“¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
¡Ay de los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho!”.
Aunque en minoría seamos luz entre ellos.