Salmo 13 – Esperanza (73)

Salmo 13 Probado
Versículos: 5-6 Esperanza
Bienvenidos a Miradas. Seguimos avanzando por el libro de los salmos y hemos llegado al salmo trece cuya meditación terminaremos hoy.
Este salmo, que es también de David, es muy breve, pues solamente tiene seis versículos y le hemos dedicado tres Miradas sucesivas.
El salmo presenta a David en una prueba que ya duraba demasiado.
El salmista ofrece en este salmo su reacción ante la prueba en una oración en tres fases.
La primera fase es una queja apasionada. La segunda es una petición intensa. Y la tercera es un canto de gratitud y plena confianza.
Hoy, en nuestra última Mirada a este salmo, nos detendremos en los versículos cinco y seis del mismo, aunque leeremos el salmo entero como hacemos siempre que no sea muy extenso, porque, como repetimos a menudo, esto permite examinar el fragmento al que dedicamos nuestra Mirada del día a la luz de todo el contenido del salmo.
El salmo, presenta una situación de prueba difícil y que parece no tener final, y tiene tres partes muy definidas, la queja, en los dos primeros versículos, la ferviente oración en los dos siguientes y la declaración de confianza en los dos últimos. Vamos a leerlo fijándonos bien en su contenido para comprobar lo que hemos dicho, dice así:
“¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío; Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte; Para que no diga mi enemigo: Lo vencí. Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara. Mas yo en tu misericordia he confiado; Mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien”.
Tras admirarnos como concentra el salmista sus sentimientos en tiempos de prueba en esta oración, que siendo tan breve es tan completa, fijemos nuestra Mirada en los dos últimos versículos que dicen así:
“Mas yo en tu misericordia he confiado; Mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien”.
Este sorprendente final del salmo, que recordemos, comienza con una vibrante queja, seguida de una petición, es una afirmación de confianza, de gozo y de alabanza. Parece como si orando llegase a su corazón la paz al acordarse de las firmes promesas de Dios.
En este final del salmo también se descubren claramente tres fases.
La primera es de plena confianza, como si de repente se acordara de las promesas fieles de Dios y reacciona diciendo:
“Mas yo en tu misericordia he confiado”. Y, seguidamente, lleno de gozo, porque está seguro de ser librado, dice: “Mi corazón se alegrará en tu salvación”. Y termina el salmo con un ferviente canto de alabanza diciendo:
“Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien”.
Si perteneces al rebaño del Señor y estás pasando por una prueba difícil, puedes imitar al salmista, pero no te olvides que Dios tiene para ti preciosas promesas, en las que puedes confiar por completo, y una salvación completa y segura.
¿Cómo no alabarle incluso cuando las cosas pintan mal si Él cambiará todo en bendición porque somos suyos?