Radio Solidaria
EN DIRECTO

Salmo 31 – Dirección segura (182)

Imagen del programa Salmo 31 – Dirección segura (182) en Radio Solidaria

Salmo 31 Confianza en la angustia

Versículos 3-4: Dirección segura

Bienvenidos a Miradas. Continuamos recorriendo el libro de los salmos que es el más extenso de los libros que forman la Biblia y, además el más mencionado en el Nuevo Testamento.

Hemos llegado ya al salmo treinta y uno compuesto por David y, seguramente, a causa de una situación difícil, una de tantas que este salmista vivió.

El salmo treinta y uno es una oración muy intensa que muestra la plena confianza de David en Dios en unas circunstancias muy difíciles.

Como hacemos en este programa habitualmente, iremos poco a poco en este salmo, por ello, vamos a leer los primeros diez versículos de este salmo treinta y uno para tener una perspectiva de su contenido y después fijaremos nuestra Mirada en los versículos tres y cuatro para extraer más de la riqueza de su contenido.

Los primeros diex versículos del salmo treinta y uno dicen así:

“En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás; Líbrame en tu justicia. Inclina a mí tu oído, líbrame pronto; Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme. Porque tú eres mi roca y mi castillo; Por tu nombre me guiarás y me encaminarás. Sácame de la red que han escondido para mí, Pues tú eres mi refugio. En tu mano encomiendo mi espíritu; Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad. Aborrezco a los que esperan en vanidades ilusorias; Mas yo en Jehová he esperado. Me gozaré y alegraré en tu misericordia, Porque has visto mi aflicción; Has conocido mi alma en las angustias. No me entregaste en mano del enemigo; Pusiste mis pies en lugar espacioso. Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia; Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo. Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido”. Porque tú eres mi roca y mi castillo; Por tu nombre me guiarás y me encaminarás. Sácame de la red que han escondido para mí, Pues tú eres mi refugio”.

En estos dos versículos nos fijaremos en tres aspectos del ruego del salmista que siguen manifestando su total confianza en Dios, a pesar de las dificultades que está experimentando y de los peligros que le esperan en su caminar.

El primero manifiesta una vez más su seguridad en la defensa de Dios, o, mas bien, confiesa que Dios es su única defensa, pues dice: “Porque tú eres mi roca y mi castillo”.

El segundo confiesa la seguridad de ser guiado por Dios en su vida, ya que dice:

“Por tu nombre me guiarás y me encaminarás”. ¡Qué importante es tener la seguridad de ser bien guiado, en el difícil trayecto de la vida, en un mundo lleno de mentiras y confusión!

El tercero, es una petición de rescate del peligro oculto, pues dice:

“Sácame de la red que han escondido para mí, Pues tú eres mi refugio”.

Sabe que hay trampas en su camino pero que no puede evitarlas él solo y recurre a Dios para no caer en ellas.

Si vas por la vida sin rumbo fijo y seguro, Dios te ofrece en Cristo el camino de la verdad y la seguridad.

No hay otro camino que garantice la llegada a la gloria, solo el que Jesucristo abrió para ti.

Entrégale tu vida.