Salmo 46 – Seguros de la victoria (268)

Bienvenidos a Miradas. Avanzando por los salmos, poco a poco, hemos llegado ya al final del salmo cuarenta y seis.
Este salmo proclama la seguridad del creyente en Dios. Como es breve lo leeremos completo para comentar después los versículos ocho al once con los que termina el salmo.
El salmo cuarenta y seis dice así:
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, El santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana. Bramaron las naciones, titubearon los reinos; Dio él su voz, se derritió la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Venid, ved las obras de Jehová, Que ha puesto asolamientos en la tierra. Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego. Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob”.
Con el salmo cuarenta y seis en mente, vamos a leer de nuevo los últimos cuatro versículos del mismo a los que dedicamos nuestra Mirada de hoy.
Los versículos que cierran este salmo dicen así:
“Venid, ved las obras de Jehová, Que ha puesto asolamientos en la tierra. Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego. Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob”.
Estos versículos nos hablan de la gran victoria definitiva de Dios sobre todo poder.
Vamos a repasar cada frase de estos versículos finales. Comienzan con una invitación a contemplar las obras poderosas de Dios con estas palabras: “Venid, ved las obras de Jehová”.
Seguidamente describe su total victoria sobre los poderes de este mundo con estas palabras:
“Que ha puesto asolamientos en la tierra. Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego”. No existe ni existirá ningún poder que pueda resistir a nuestro Dios, confiemos en Él.
Esto nos debe llevar a descansar por completo en Él, pues hay batallas que nosotros no podemos librar, solamente Él puede hacerlo nos lo dice con estas palabras:
“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra”.
Fuera dudas, nuestro Dios es Todopoderoso y actuará cuando fuere tiempo de hacerlo, podemos estar seguros de la victoria. Pase lo que pase, confiemos en Él.
Las últimas palabras del salmo invitan a confiar pues dicen:
“Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob”.
Confía en Dios, es el único digno de confianza.