Salmo 47 – Victoria anticipada (269)

Bienvenidos a Miradas. Nuestro recorrido por el libro de los salmos ha llegado ya al salmo cuarenta y siete que es un canto a la victoria de Dios, en la primera parte del salmo anticipada y en la segunda parte celebrada.
Como el salmo es breve lo leeremos entero y después pondremos nuestra Mirada de hoy sobre la primera parte del mismo.
El salmo cuarenta y siete dice así:
“Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz de júbilo. Porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra. Él someterá a los pueblos debajo de nosotros, Y a las naciones debajo de nuestros pies. Él nos elegirá nuestras heredades; La hermosura de Jacob, al cual amó. Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta. Cantad a Dios, cantad; Cantad a nuestro Rey, cantad; Porque Dios es el Rey de toda la tierra; Cantad con inteligencia. Reinó Dios sobre las naciones; Se sentó Dios sobre su santo trono. Los príncipes de los pueblos se reunieron Como pueblo del Dios de Abraham; Porque de Dios son los escudos de la tierra; Él es muy exaltado”.
Ahora, después de leer completo el salmo cuarenta y siete, vamos a leer de nuevo los primeros cuatro versículos del mismo, que, como hemos dichos antes, anticipan la total victoria definitiva de Dios.
Dicen así estos versículos con los que comienza el salmo cuarenta y siete:
“Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz de júbilo. Porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra. El someterá a los pueblos debajo de nosotros, Y a las naciones debajo de nuestros pies. Él nos elegirá nuestras heredades; La hermosura de Jacob, al cual amó”.
Vamos a repasar estos versículos del salmo cuarenta y siete, frase por frase. Comienza el salmo con una invitación a un aplauso mundial, en medio de aclamaciones entusiastas, pues dice:
“Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz de júbilo”.
Este llamamiento ya nos anticipa algo muy extraordinario que justificara esta invitación, y así es, puesto que, a continuación nos da la primera razón diciendo: “Porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra”.
Esto quiere decir que ese aplauso inicial es un aplauso sumamente reverente que reconoce el tremendo poder de Dios sobre todo y sobre todos. Necesitamos recordarlo con frecuencia. Seguidamente, anticipa su victoria total sobre cualquier oposición, aunque sea mundial, en favor de los suyos, los creyentes, pues dice:
“El someterá a los pueblos debajo de nosotros, Y a las naciones debajo de nuestros pies”. ¿Se puede tener temor sabiendo esto? Porque esta victoria, la final y definitiva, será total y segura, porque Dios nunca hace las cosas a medias, ni hay la menor duda de su poder para conseguirlo. Y será la victoria absoluta contra todas las oposiciones.
Seguidamente se anticipa el reparto del botín como era costumbre tras una batalla, pues dice: “Él nos elegirá nuestras heredades; La hermosura de Jacob, al cual amó”.
Pero, estas palabras también tienen, sin duda alguna, una aplicación para los creyentes de hoy y esto las hace aun más preciosas para nosotros.