Pequeños Sabios. Prog 22 – Los ídolos

Un programa dedicado a la infancia donde los niños son los protangonistas. Se desarrollan diferentes temas y posee diferentes espacios: canciones, bailes, preguntas y respuestas, cuentos, etc.
Salmo 47 – Victoria celebrada (270)

Bienvenidos a Miradas. Seguimos avanzando por el libro de los salmos y hoy terminaremos el salmo cuarenta y siete. Como es un salmo breve, lo leeremos entero para después poner nuestra Mirada en los en los seis últimos versículos del mismo.
El salmo cuarenta y siete es un canto de la victoria final y definitiva de Dios, la primera parte del salmo la anuncia y la segunda parte la celebra como pasado.
El salmo cuarenta y siete dice así: “Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz de júbilo. Porque Jehová el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra. Él someterá a los pueblos debajo de nosotros, Y a las naciones debajo de nuestros pies. Él nos elegirá nuestras heredades; La hermosura de Jacob, al cual amó. Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta. Cantad a Dios, cantad; Cantad a nuestro Rey, cantad; Porque Dios es el Rey de toda la tierra; Cantad con inteligencia. Reinó Dios sobre las naciones; Se sentó Dios sobre su santo trono. Los príncipes de los pueblos se reunieron Como pueblo del Dios de Abraham; Porque de Dios son los escudos de la tierra; Él es muy exaltado”.
Ahora, después de leer completo el salmo cuarenta y siete, vamos a leer de nuevo los versículos cinco al diez, que son los últimos del salmo, para quedarnos mejor con su contenido y después iremos viendo frase por frase estos versículos, que dicen así:
“Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta. Cantad a Dios, cantad; Cantad a nuestro Rey, cantad; Porque Dios es el Rey de toda la tierra; Cantad con inteligencia. Reinó Dios sobre las naciones; Se sentó Dios sobre su santo trono. Los príncipes de los pueblos se reunieron Como pueblo del Dios de Abraham; Porque de Dios son los escudos de la tierra; Él es muy exaltado”.
Es evidente que la victoria de la que habla la primera parte del salmo ya ha tenido lugar y esta segunda parte es la celebración de la misma. Vamos a repasar estos versículos.
Primero hablan de la entrada triunfal del vencedor diciendo: “Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta”.
Estas palabras suenan a final. Viene ahora una invitación a cantar, por su señorío absoluto, diciendo:
“Cantad a Dios, cantad; Cantad a nuestro Rey, cantad; Porque Dios es el Rey de toda la tierra”.
Se repite de nuevo la invitación a cantar porque Dios obtuvo el dominio total y ahora va a ejercerlo, desde su indiscutible trono, pues dice el texto:
“Cantad con inteligencia. Reinó Dios sobre las naciones; Se sentó Dios sobre su santo trono”. Y ahora viene algo muy sorprendente: muchos pueblos creyentes, como lo fue Abraham, ya que dice:
“Los príncipes de los pueblos se reunieron Como pueblo del Dios de Abraham”. Y todos se han rendido incondicionalmente al Dios Todopoderoso, tal y como se reconoce en las últimas palabras del salmo, que dicen:
“Porque de Dios son los escudos de la tierra; Él es muy exaltado”.
Después de tener delante este salmo debemos enfatizar que Dios exhibirá su señorío por la eternidad y su reino glorioso estará formado por creyentes.
¿Eres creyente? Todos reconocerán a Dios como soberano, los creyentes para reinar con Él.