Salmo 62 – Enemigos y falsos (327)

Bienvenidos a Miradas. Estamos recorriendo el salmo sesentas y dos. Este salmo es uno de los muchos que compuso David y en el transmite su total confianza en Dios en toda circunstancia.
Hoy detendremos nuestra Mirada en los versículos tres y cuatro del mismo, pero, antes de hacerlo, leeremos el salmo completo.
El salmo sesenta y dos dice así: “En Dios solamente está acallada mi alma; De él viene mi salvación. El solamente es mi roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho. ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre, Tratando todos vosotros de aplastarle Como pared desplomada y como cerca derribada? Solamente consultan para arrojarle de su grandeza. Aman la mentira; Con su boca bendicen, pero maldicen en su corazón. Alma mía, en Dios solamente reposa, Porque de él es mi esperanza. El solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria; En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio. Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón; Pesándolos a todos igualmente en la balanza, Serán menos que nada. No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis; Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas. Una vez habló Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es el poder, Y tuya, oh Señor, es la misericordia; Porque tú pagas a cada uno conforme a su obra”.
Después de leído el salmo sesenta y dos, vamos a meditar en los versículos tres y cuatro del mismo, en los cuales David denuncia a sus enemigos, ya que dice así: “
¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre, Tratando todos vosotros de aplastarle Como pared desplomada y como cerca derribada? Solamente consultan para arrojarle de su grandeza. Aman la mentira; Con su boca bendicen, pero maldicen en su corazón”.
Examinemos cada frase. Comienza su denuncia diciendo: “¿
Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre?”, es decir ¿Cuándo dejaréis de tramar entre vosotros maldades en contra mía? Sus enemigos son varios, o quizás muchos, y sus intenciones son muy claras, pues David dice seguidamente:
“Tratando todos vosotros de aplastarle”, hoy tal vez diríamos, que querían machacarle, o sea, exterminarle. Pero, aun añade algo más en la descripción, pues dice:
“Como pared desplomada y como cerca derribada”. Pero, aun no ha terminado su denuncia, pues añade: “Solamente consultan para arrojarle de su grandeza”.
Es evidente que se refiere a los que envidiaban su éxito y hacían reuniones en las cuales estudiaban y planeaban como destruirle, como arruinar su triunfo. Lo aclara un poco más en la siguiente frase, pues dice:
“Aman la mentira”, por lo tanto, el principal objetivo de sus enemigos era desprestigiarle por completo, faltando a la verdad para conseguir su propósito. Pero aun dice algo más, para completar su denuncia, al referirse a la hipocresía y falsedad de sus acusadores, pues añade:
“Con su boca bendicen, pero maldicen en su corazón”.
Estos son los enemigos más peligrosos.
Los que aparentan ser amigos. Dios nos libre de ellos.