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Normandía: 72 años de su desembarco | #Normandia

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Eisenhower ya tenía preparado el discurso del «mea culpa» para anunciar el fracaso de una operación cuya preparación duró dos años e implicó a 175.00 soldados

Cuando en la madrugada del 6 de junio de 1944 los 20.000 paracaidistas aliados lanzados la noche anterior consiguieron colocarse detrás de la primera línea defensiva nazi, con el objetivo de asegurar las vías de comunicación, impedir la llegada de refuerzos alemanes y provocar sabotajes, el general Eisenhower ya tenía preparado un breve discurso para anunciar que la batalla para salvar al mundo había fracasado.

Era el «mea culpa» ante las más que probable posibilidad de que la mayor operación de invasión por mar de la historia con la movilización de 175.000 soldados, 50.000 vehículos, más de 5.000 buques y 15.000 aviones en apenas 24 horas hubiera acabado en desastre.

Cara a cara 64 Piti Sancho

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Piti Sancho, Actriz de Teatro de la Compañía «LA MAQUINETA»
Representando en esta entrevista a la Oruga Azul de Alicia en el Pais de las Maravillas.

Salmo 83 – Rebeldes en marcha (446)

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En nuestro continuo recorrido, a lo largo de los salmos, abordamos hoy el salmo ochenta y tres, que es el último de los doce que fueron compuestos por Asaf, o descendientes suyos, dedicados igualmente a la música y el canto en el culto.

Dadas las características de este salmo, lo leeremos completo cada día, e iremos comentándolo, poco a poco, durante cinco días.

El salmo ochenta y tres es una denuncia de los seculares enemigos de Israel, pidiendo a Dios que los venza y que puedan volverse también ellos al verdadero Dios.

El salmo ochenta y tres dice así:

“Oh Dios, no guardes silencio; No calles, oh Dios, ni te estés quieto. Porque he aquí que rugen tus enemigos, Y los que te aborrecen alzan cabeza. Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente, Y han entrado en consejo contra tus protegidos. Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, Y no haya más memoria del nombre de Israel. Porque se confabulan de corazón a una, Contra ti han hecho alianza Las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas, Moab y los agarenos; Gebal, Amón y Amalec, Los filisteos y los habitantes de Tiro. También el asirio se ha juntado con ellos; Sirven de brazo a los hijos de Lot. Hazles como a Madián, Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón; Que perecieron en Endor, Fueron hechos como estiércol para la tierra. Pon a sus capitanes como a Oreb y a Zeeb; Como a Zeba y a Zalmuna a todos sus príncipes, Que han dicho: Heredemos para nosotros Las moradas de Dios. Dios mío, ponlos como torbellinos, Como hojarascas delante del viento, Como fuego que quema el monte, Como llama que abrasa el bosque. Persíguelos así con tu tempestad, Y atérralos con tu torbellino. Llena sus rostros de vergüenza, Y busquen tu nombre, oh Jehová. Sean afrentados y turbados para siempre; Sean deshonrados, y perezcan. Y conozcan que tu nombre es Jehová; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra”.

Ahora tras leer el salmo ochenta y tres, como su contenido es muy sencillo, vamos a examinar los dos primeros versículos que invocan a Dios para que intervenga a causa del acoso de los enemigos alrededor, estos versículos dicen así:

“Oh Dios, no guardes silencio; No calles, oh Dios, ni te estés quieto. Porque he aquí que rugen tus enemigos, Y los que te aborrecen alzan cabeza”. Vamos a ver frase a frase.

Comienza el salmo pidiendo que Dios hable, que califique la situación, que manifieste su condena, pues dice:

“Oh Dios, no guardes silencio”. Seguidamente, añade un matiz importante, pues no solo pide denuncia, sino también acción de parte de Dios, pues dice:

“No calles, oh Dios, ni te estés quieto”. Y continúa con los motivos de su petición en dos frases muy descriptivas, pues en la primera se refiere a las amenazas de los enemigos, tanto del pueblo de Dios como de Dios mismo, y a su odio, diciendo:

“Porque he aquí que rugen tus enemigos”. Y terminan estos versículos con la segunda frase que recalca el desprecio de Dios y la prepotencia en los enemigos, diciendo:

“Y los que te aborrecen alzan cabeza”. La lección para hoy es: Si te acosan los enemigos de Dios, pide a Dios ayuda.