Compromiso tv prog. 260 «Energía sin fronteras»

ENERGIA SIN FRONTERAS
Energia Sin Fronteras es una entidad que nace a partir de la constatación de que la energía y el agua son componentes esenciales para el desarrollo y el progreso de los pueblos.
Energía sin Fronteras es, básicamente, su voluntariado.
En esta entrevista damos a conocer dos proyectos, uno realizado en Perú y otro en Salamanca-España
http://energiasinfronteras.org
Salmo 84 – Depender de Dios (453)

Continuamos avanzando por el salmo ochenta y cuatro escrito para los hijos de Coré, de los músicos del santuario, como en el caso de Asaf, pues ambos descendían de Leví, el hijo de Jacob que recibió como herencia ocuparse del servicio de Dios.
Este salmo, canta las bondades de la adoración a Dios en su santuario, y cada día leemos el salmo entero, para después, comentar con detalle parte del mismo.
El salmo ochenta y cuatro dice así:
“¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío. Bienaventurados los que habitan en tu casa; Perpetuamente te alabarán. Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion. Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración; Escucha, oh Dios de Jacob. Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido. Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad. Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad. Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía”.
Aunque ya hemos leído todo el salmo ochenta y cuatro, vamos a leer de nuevo los versículos cinco al siete, que cantan los beneficios de pertenecer a Dios, que seguidamente comentaremos, y que dicen así:
“Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion”.
Vamos, como hacemos siempre, frase por frase.
La primera frase explica lo bueno que es que sea Dios la fuerza del creyente, diciendo:
“Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas”. Ante los grandes desafíos de la vida solo el poder de Dios es suficiente. Pero esto tiene otra faceta, la rendición de la conducta de cada día a Dios, pues añade:
“En cuyo corazón están tus caminos”. Las dificultades y el dolor se transforman en bendiciones con la presencia de Dios, pues dice:
“Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques”. Es más, la comunión estrecha y personal con Dios, la total dependencia de Él, manifiesta su poder en la vida del creyente, pues dice: “Irán de poder en poder”.
Pero hay algo todavía más precioso, la esperanza de gloria, las moradas eternas en su presencia, nada supera a esto, el salmista lo recuerda, diciendo: “Verán a Dios en Sion”.
No hay seguridad ni esperanza que pueda compararse a tener en Dios la confianza, la fuerza y el futuro.
¿Cómo no adorarle?