Radio Solidaria
EN DIRECTO

Salmo 85 – Danos tu perdón (457)

Imagen del programa Salmo 85 – Danos tu perdón (457) en Radio Solidaria

Estamos comenzando el recorrido del salmo ochenta y cinco, que es otro de los cuatro dedicados a los hijos de Coré.

Este salmo surge después del regreso del exilio, en un momento difícil, cuando parece que las cosas no van bien, y el salmista piensa que Dios aun está airado con ellos, por eso ruega misericordia, y nos deja, al final del salmo, unas frases de firme esperanza.

Cada día leemos el salmo entero y comentamos algunos versículos del mismo, así que, vamos a leer el salmo ochenta y cinco, que dice así:

“Fuiste propicio a tu tierra, oh Jehová; Volviste la cautividad de Jacob. Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; Todos los pecados de ellos cubriste. Reprimiste todo tu enojo; Te apartaste del ardor de tu ira. Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación, Y haz cesar tu ira de sobre nosotros. ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación? ¿No volverás a darnos vida, Para que tu pueblo se regocije en ti? Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salvación. Escucharé lo que hablará Jehová Dios; Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos, Para que no se vuelvan a la locura. Ciertamente cercana está su salvación a los que le temen, Para que habite la gloria en nuestra tierra. La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron. La verdad brotará de la tierra, Y la justicia mirará desde los cielos. Jehová dará también el bien, Y nuestra tierra dará su fruto. La justicia irá delante de él, Y sus pasos nos pondrá por camino”.

Ahora que ya hemos leído el salmo ochenta y cinco, vamos a repetir la lectura de los versículos que comentaremos y que dicen así:

“Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación, Y haz cesar tu ira de sobre nosotros. ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación? ¿No volverás a darnos vida, Para que tu pueblo se regocije en ti? Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salvación”.

Estos versículos hacen pensar en un nuevo retroceso espiritual del pueblo, después de regresar del exilio.

La primera frase deja claro que habían sufrido daños muy grandes, pues dice:

“Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación”. Y las dos siguientes indican que habían vuelto a enojar a Dios gravemente, y estaban sufriendo las consecuencias, pues dicen:

“¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación?”. Insiste el salmista en la petición de perdón al Dios de la vida y el poder, diciendo: “¿No volverás a darnos vida, Para que tu pueblo se regocije en ti?”.

Por si teníamos alguna duda, el salmista recurre a la misericordia de Dios, es decir a ser compadecidos por Dios, sin merecerlo, a ser salvados sin tener ningún mérito, pues añade:

“Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salvación”. La situación nuestra no es mejor, pidamos a Dios misericordia para nosotros, porque no solo no merecemos nada, sino que tiene razones para castigar nuestras infidelidades.

No tenemos otra posibilidad.

Cara a cara Jose Antonio Fernández Cuesta

Imagen del programa Cara a  cara Jose Antonio Fernández Cuesta en Radio Solidaria

JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ CUESTA.
Economista, Abogado y Periodista por la Universidad Complutense de Madrid.
co-autor del libro: HOMENAJE UNIVERSAL AL IDIOMA ESPAÑOL. Entre otros…