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Salmo 85 – Ahora escucharé (458)

Imagen del programa Salmo 85 – Ahora escucharé (458) en Radio Solidaria

Continuamos recorriendo el salmo ochenta y cinco, que pertenece a la colección de los once de los hijos de Coré, de los cuales en siete son autores y los otros cuatro son dedicados a ellos, este salmo ochenta y cinco es el segundo de los dedicados.

El tema del salmo tiene tres apartados muy específicos, comienza alabando a Dios por haber restaurado al pueblo que estaba en la cautividad, pide con intensidad una nueva manifestación de misericordia, y termina con un canto de alabanza.

Como el salmo es breve, lo leemos entero, para, seguidamente, comentar alguno de sus versículos, en el caso de hoy, será solamente un versículo.

Vamos, pues, a leer el salmo ochenta y cinco que dice así:

“Fuiste propicio a tu tierra, oh Jehová; Volviste la cautividad de Jacob. Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; Todos los pecados de ellos cubriste. Reprimiste todo tu enojo; Te apartaste del ardor de tu ira. Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación, Y haz cesar tu ira de sobre nosotros. ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación? ¿No volverás a darnos vida, Para que tu pueblo se regocije en ti? Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salvación. Escucharé lo que hablará Jehová Dios; Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos, Para que no se vuelvan a la locura. Ciertamente cercana está su salvación a los que le temen, Para que habite la gloria en nuestra tierra. La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron. La verdad brotará de la tierra, Y la justicia mirará desde los cielos. Jehová dará también el bien, Y nuestra tierra dará su fruto. La justicia irá delante de él, Y sus pasos nos pondrá por camino”.

Sin olvidarnos del texto de este salmo ochenta y cinco, vamos a leer de nuevo el versículo ocho, que tiene un mensaje importantísimo para cualquier época de la historia, también para la nuestra.

El versículo ocho del salmo ochenta y cinco, dice así:

“Escucharé lo que hablará Jehová Dios; Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos, Para que no se vuelvan a la locura”.

Vamos a reflexionar atentamente en este versículo, que es una confesión de cambio de actitud ante Dios, para evitar el desastre.

La primera frase coloca al pecador ante Dios, para atender a sus demandas y promesas, pues dice: “Escucharé lo que hablará Jehová Dios”.

Este es siempre, el primer paso y la actitud correcta en adelante. Pero, en este caso, el mensaje de Dios es bueno, ya que anuncia la paz, pues dice: “Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos”.

Pero, por la frase siguiente, esto quiere decir que les indica como deben actuar, vivir, comportarse, para tener paz. Pues la frase siguiente dice así: “Para que no se vuelvan a la locura”.

La locura que habían cometido en el pasado fue no tomar a Dios en serio y no hacer caso de su palabra para obedecerle.

Pues, tomemos nota nosotros y escuchemos con atención, poniendo interés, la palabra de Dios, y con el mismo interés apliquemos sus preceptos a nuestra vida diaria.