Salmo 90 – Haznos comprender (502)

Estamos recorriendo, poco a poco, el salmo noventa, que es una oración de Moisés, en la cual contrasta la eternidad divina con la brevedad de la vida humana y asimismo, la santidad de Dios ante la pecaminosidad humana.
Hemos dividido el salmo en dos partes, la primera nos ha servido de fondo durante cinco programas, ya que cada día la leíamos entera y comentábamos uno de los versículos de la misma.
Ahora estamos con la segunda parte y hacemos lo mismo, leemos unos cuantos versículos que nos dan una panorámica del salmo y comentamos uno de ellos.
Hoy comentaremos el versículo doce, el más conocido del salmo, pero, antes leeremos los versículos nueve al diecisiete de este salmo noventa, que dicen así:
“Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira; Acabamos nuestros años como un pensamiento. Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos. ¿Quién conoce el poder de tu ira, Y tu indignación según que debes ser temido? Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría. Vuélvete, oh Jehová; ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos. De mañana sácianos de tu misericordia, Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días. Alégranos conforme a los días que nos afligiste, Y los años en que vimos el mal. Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos. Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; Sí, la obra de nuestras manos confirma”.
Ahora, tras leer estos versículos que nos sitúan en el contexto del versículo que ahora comentaremos, vamos a leer de nuevo el versículo doce del salmo noventa, que vamos a comentar, este versículo dice así:
“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría”.
Como dijimos antes, este versículo es el más conocido del salmo, muy citado y reflexionado, en relación con la brevedad de nuestra vida. La primera frase del versículo dice así:
“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días”.
Como seguramente ya hemos comprendido, esto de contar los días, quiere decir, darnos cuenta de la brevedad y fragilidad de nuestra vida en relación con la eternidad de Dios, para ser muy sensatos a valorarnos a nosotros mismos, que somos muy poquita cosa y que pasamos velozmente por estas vida, de lo cual solemos darnos cuenta cuando ya somos mayores, pero no antes.
El versículo doce del salmo noventa termina diciendo:
“Que traigamos al corazón sabiduría”, es decir, que la reflexión en lo poco que dura nuestra vida delante de Dios, en esta tierra, nos lleve a tomar a Dios mucho más en serio en el día a día, sencillamente, porque habremos de comparecer ante Él para rendir cuentas de como hemos utilizado estos pocos días que vivimos aquí.
Veámonos, por tanto, a la luz de esta reflexión, y tengamos la sabiduría de tomar a Dios en cuenta en nuestra vida, en lo que hacemos y decimos, siendo guiados por su santa palabra, la Biblia.