¡FELIZ DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS! #THANKSGIVING

El Día de Acción de Gracias es una celebración tradicional de Estados Unidos (incluyendo el estado asociado de Puerto Rico) y Canadá festejada en días diferentes: en Estados Unidos el cuarto jueves del mes de noviembre y en Canadá el segundo lunes de octubre.
Generalmente en esta festividad se reúnen en torno a una mesa familiares y amigos a compartir un banquete celebrando el día. Aunque es religiosa en origen está considerada como una festividad secular.
El día de Acción de Gracias en América del Norte tiene sus orígenes en una mezcla de tradiciones europeas y americanas (nativas).
Fuente: Wikipedia
Salmo 98 – Grandes maravillas (531)

Entramos hoy en el salmo noventa y ocho, un salmo que proclama gozosamente la grandeza de Dios.
Como el salmo no es extenso lo leeremos cada día completo, lo cual reforzará nuestro conocimiento de su contenido, y cada día, asimismo, comentaremos en detalle una pequeña parte del mismo, porque, cuando nos detenemos con un pasaje de la palabra de Dios, sin perder de vista lo que dice antes y después, siempre descubrimos riquezas que hasta entonces no habíamos percibido.
Vamos, pues, a leer el salmo noventa y ocho, que dice así:
“Cantad a Yahweh cántico nuevo, Porque ha hecho maravillas; Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo. Yahweh ha hecho notoria su salvación; A vista de las naciones ha descubierto su justicia. Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel; Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios. Cantad alegres a Yahweh, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos. Cantad salmos a Yahweh con arpa; Con arpa y voz de cántico. Aclamad con trompetas y sonidos de bocina, Delante del rey Yahweh. Brame el mar y su plenitud, El mundo y los que en él habitan; Los ríos batan las manos, Los montes todos hagan regocijo Delante de Yahweh, porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con rectitud”.
Así termina este salmo noventa y ocho que hoy comenzamos a meditar. Como ya dijimos hace un momento, cada día comentaremos una pequeña parte del mismo, y hoy comenzamos por versículo primero que dice así:
“Cantad a Yahweh cántico nuevo, Porque ha hecho maravillas; Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo”. Vamos a examinar estas breves frases despacito.
La primera frase comienza diciendo. “Cantad”, una invitación que se repite cuatro veces en el salmo y en esta primera vez propone:
“Cantad a Yahweh cántico nuevo”. Cuando se compone una nueva canción, es porque se han recordado, o se han producido, nuevos motivos para ello, pues, en este caso, el salmo va a proponernos dos motivos.
El primero son esas grandezas de Dios, en las que no meditamos a menudo, las cosas asombrosas que ha hecho, pero que, como ya las conocemos, no nos paramos en ellas, aunque, cuando nos detenemos a pensar en lo que Dios ha hecho se despierta nuestro asombro, vale la pena comprobarlo.
Esta segunda frase del salmo dice: “Porque ha hecho maravillas”. Este asombro puede surgir de la contemplación detallada de una hermosa flor, o del cielo estrellado, o de la sonrisa de un niño, o de un copo de nieve, y hacernos decir como el salmista: “Cantad a Yahweh cántico nuevo, Porque ha hecho maravillas”.
Las dos frases siguientes hablan de salvación hecha con poder, y, evidentemente, no se refieren a Dios, porque Dios no es receptor de salvación sino dador de la misma, así que, se refiere a su pueblo, al cual se ha invitado antes a cantar a Dios, pues dice: “Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo”.
Es, por tanto la invitación a cantar un nuevo cántico al recordar la salvación que el poder de Dios ha conseguido para su pueblo. Así que, recordemos, y cantemos de nuevo.