Maestros del pecado

Ezequiel 16 15 Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras.
Los pastos humanos

Ezequiel 17 18 Por cuanto menospreció el juramento y quebrantó el pacto, cuando he aquí que había dado su mano, y ha hecho todas estas cosas, no escapará.
La importancia de los lideres

Ezequiel 19 10 Tu madre fue como una vid en medio de la viña, plantada junto a las aguas, dando fruto y echando vástagos a causa de las muchas aguas.
El deleite de tus ojos

Ezequiel 24 15 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
16 Hijo de hombre, he aquí que yo te quito de golpe el deleite de tus ojos; no endeches, ni llores, ni corran tus lágrimas.
La formas de rebelión

Ezequiel 25 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
2 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia los hijos de Amón, y profetiza contra ellos.
¿Como el diablo quiere derribarnos?

Como vemos, el Diablo nunca ganará la guerra contra el pueblo de Dios. Pero sí puede causar víctimas entre quienes bajan la guardia. ¿Cómo? Debilitando su relación personal con Jehová a fin de devorarlos. Con este fin, lanza ataques intensos, combate a nivel personal y se vale de tretas astutas.
Rebelión

2 Hijo de hombre, por cuanto dijo Tiro contra Jerusalén: Ea, bien; quebrantada está la que era puerta de las naciones; a mí se volvió; yo seré llena, y ella desierta;
3 por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo estoy contra ti, oh Tiro, y haré subir contra ti muchas naciones, como el mar hace subir sus olas.
Tomar la cruz

Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
Rebelión de Tiro

En lugar de reconocer la soberanía de Dios, el Rey de Tiro atribuyó las riquezas de Tiro a su propia sabiduría y fuerza.
No satisfecho con su posición extravagante, el Rey de Tiro buscó aun más, dando por resultado que Tiro se aprovechó de otras naciones, expandiendo su propia riqueza a expensas de otros.
Visión

Sin profecía el pueblo se desenfrena;
Mas el que guarda la ley es bienaventurado.
Instrumentos de Dios

19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde ladronas minan y hurtan;
20 Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan