El Cuarto de Atrás: Cristianos frios, iglesias frias.

Ahora, pregúntate ¿Cuál es tu estado? ¿Eres frio, tibio o caliente? Si eres frio, acepta a Jesús, entrégate por completo a Él y déjalo que transforme tu ser. Si eres tibio, preocúpate y pídele perdón a Dios por causarle náuseas. Si eres caliente, ¡Gloria a Dios! Sigue así y brillarás como las estrellas del cielo.