Orar por la paz en Jerusalén.

️ Orar por Jerusalén: Un Llamado del Corazón de Dios
Salmo 122: 6-7
“Pedid por la paz de Jerusalén;
Sean prosperados los que te aman.
Haya paz dentro de tus muros,
Seguridad en tus palacios.”
La ciudad de Jerusalén no solo tiene un lugar central en la historia bíblica, sino que también representa un símbolo profundo del propósito redentor de Dios en la humanidad. Aunque hoy Jerusalén vive tensiones y desafíos, la Biblia nos invita a interceder con fe, esperanza y amor.
El Cuarto de Atrás: Los cuidados paliativos.

Los cuidados paliativos son un enfoque médico y humano destinado a mejorar la calidad de vida de personas que enfrentan enfermedades graves, crónicas o terminales. No buscan curar la enfermedad, sino aliviar el sufrimiento, controlar los síntomas y ofrecer apoyo físico, emocional, social y espiritual tanto al paciente como a su familia.
¿Qué incluyen los cuidados paliativos?
Manejo del dolor y otros síntomas: náuseas, dificultad para respirar, fatiga, insomnio, etc.
Apoyo emocional y psicológico: acompañamiento para enfrentar el diagnóstico, la ansiedad o la depresión.
Atención espiritual: respetando la fe y los valores del paciente.
Apoyo a la familia: orientación para el cuidado en casa, toma de decisiones y proceso de duelo.
Trabajo en equipo interdisciplinario: médicos, enfermeros, psicólogos, trabajadores sociales, capellanes, entre otros.
¿Cuándo se aplican?
En enfermedades como cáncer avanzado, insuficiencia cardíaca, ELA, enfermedad renal crónica, demencias u otras condiciones que afectan gravemente la calidad de vida.
No solo al final de la vida. Pueden comenzar desde el diagnóstico de una enfermedad grave, en paralelo con tratamientos curativos.
Prosigo a la meta con Sully de Barra: Fortaleciendo la fortaleza interior (2ª parte).

Como cada semana, en esta temporada, estamos hablando de fortalecer en nosotros esas áreas interiores que es importante que tengamos entrenadas y fortalecidas para cuando venga el tiempo de la prueba o para el día a día en el que nos encontramos diversos problemas o situaciones en las que es importante que nuestra fortaleza en el Señor esté firme.
El tema es fortaleciendo nuestra fortaleza interior en la primera entrega estuvimos hablando de esos enemigos que debilitan nuestra fortaleza y que no nos ayudan a que crezca y se vuelva firme algunos de ellos son: La tristeza excesiva Miedo y la falta de identidad espiritual porque cuando sabemos realmente quién es nuestro Dios nos fortalecemos en el poder de su fuerza y no en nuestras propias capacidades.
Entonces así como un atleta entrena su cuerpo para el día de la competencia, el cristiano debe ejercitar su espíritu cada día para estar firme en medio de las pruebas. No se trata de fuerza física, sino de esa fortaleza interior que nos permite resistir en el día malo, seguir adelante aunque haya oposición y no desmayar en el camino.
Nuestra vida cristiana es una carrera de fe Hebreos 12:1 dice “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”, y para correrla bien necesitamos entrenar y fortalecernos interiormente.