Radio Solidaria
EN DIRECTO

Salmo 14 – Nadie (75)

Espacio presentado por Daniel Valuja.

Salmo 14 Proclamación

Versículos: 2-3 Nadie

Bienvenidos a Miradas. En nuestro viaje a través de los salmos hemos llegado al salmo catorce, que también es de David, y que también reúne dos cualidades muy típicas de sus salmos, es breve y su contenido está muy bien organizado, pues esta magistral proclamación, se inicia con una denuncia, en los versículos uno al cuatro, continúa con una advertencia en los versículos cinco y seis y cierra el salmo con una visión de esperanza en el versículo siete.

Lo leeremos entero porque gracias a su brevedad podemos leerlo cada día y percibir mucho mejor el conjunto de su mensaje. Después de leerlo fijaremos nuestra Mirada con más detalle en los versículos dos y tres.

Leamos pues el salmo para que sea la palabra de Dios la que ilumine nuestra Mirada. El salmo dice así:

“Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien. Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. ¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad, Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan, Y a Jehová no invocan? Ellos temblaron de espanto; Porque Dios está con la generación de los justos. Del consejo del pobre se han burlado, Pero Jehová es su esperanza. ¡Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel! Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo, Se gozará Jacob, y se alegrará Israel”.

Después de repasar el texto de esta apasionada proclamación que contiene el salmo en su conjunto, vamos a poner nuestra Mirada sobre los versículos dos y tres, que amplían la denuncia, iniciada en el primer versículo, para examinarlos con más detalle.

Dicen así: “Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”.

El salmista hace ahora la función de profeta, de portavoz de Dios, para hacernos saber como ve Él la situación de la humanidad. Comienza diciendo que Dios buscó algún verdadero sabio en la humanidad, alguien que tuviese a Dios como referencia para su vida.

Recordemos las palabras del salmista: “Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido, Que buscara a Dios”.

Es como si el salmista dijese que, aunque Dios sabía muy bien cual era la situación, mira de nuevo, como pensando, voy a observar la humanidad de nuevo, tal vez no he mirado bien y aun queda alguna persona sobre la tierra que me busque de corazón. El salmista sigue informándonos del resultado al decirnos:

“Todos se desviaron, a una se han corrompido”.

Vivir ignorando a Dios y sus normas es sumamente contagioso, más que cualquier epidemia. En nuestro mundo globalizado, muchísimo más. Y la denuncia, ahora de parte de Dios, se completa con un resumen terrible:

“No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”.

¡Qué lamentable es nuestra condición! Porque esta afirmación nos incluye a todos, como nos recuerda el apóstol Pablo escribiendo a los romanos.

Más de

¿Quieres seguir escuchando?

Tenemos miles de audios sobre fe, esperanza, oración y vida cristiana esperándote.

Sigue explorando: Cargando temas...
Explorar todos los audios por temas →

¿Buscas un programa anterior que no ves aquí?

Consulta la Fonoteca en Telegram: todas las emisiones desde enero de 2026, hora por hora.

Ver cómo funciona →