Espacio presentado por Daniel Valuja.
Estamos, como sabes si nos escucha habitualmente, recorriendo el libro de los salmos, sin dejar atrás ninguno de sus palabras, aunque sin profundizar, a fin de que el comentario sea accesible para cualquier persona que nos escuche.
En estos días estamos tratando, por décimo día, del salmo ciento dos, al que dedicaremos en total quince programas.
Este salmo, como es bastante extenso, lo hemos dividido en tres partes, con el fin de leer durante cinco días una de ellas y comentar uno o dos de sus versículos.
Esto lo hacemos con la finalidad de tener presente el contexto en el cual se halla el versículo, o versículos, que comentamos. Hoy terminamos la segunda de las partes en las cuales hemos dividido el salmo, y comentaremos el último versículo de la misma.
Este salmo ciento dos, trata del sufrimiento personal, y de la esperanza de los creyentes. Vamos a leer, pues, los versículos doce al dieciocho de este salmo ciento dos, que dicen así:
“Mas tú, Yahweh, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación. Te levantarás y tendrás misericordia de Sion, Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado. Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasión. Entonces las naciones temerán el nombre de Yahweh, Y todos los reyes de la tierra tu gloria; Por cuanto Yahweh habrá edificado a Sion, Y en su gloria será visto; Habrá considerado la oración de los desvalidos, Y no habrá desechado el ruego de ellos. Se escribirá esto para la generación venidera; Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH”. Bien, ya hemos leído esa segunda parte del salmo ciento dos, en la cual se encuentra el versículo que hoy comentaremos, para tener presenta el contexto del mismo.
Ahora leeremos de nuevo el versículo dieciocho, que será el tema de nuestra Mirada de hoy, para, después, comentarlo. El versículo dieciocho, del salmo ciento dos, dice así:
“Se escribirá esto para la generación venidera; Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH”.
Este versículo habla de la proclamación de la esperanza en Dios. Esta proclamación está escrita en su Palabra una y otra vez y lo que está escrito en su Palabra es como si ya hubiese sucedido.
Los grandes hechos de Dios, recogidos en su Palabra, sirven en el día de hoy para anunciar la esperanza que hay en Él y cumplirán la misma función en el futuro.
La primera frase dice: “Se escribirá esto para la generación venidera”.
Los anuncios hechos por Dios en el pasado, son leídos por nosotros hoy como destinatarios de su testimonio y, por nuestra parte, hemos de seguir transmitiendo esos anuncios a las generaciones que nos siguen, para que su alabanza proclame la gloriosa esperanza que hay en Dios, la segunda frase dice: “Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH”.
Es decir, llegará un día en el cual la proclamación de la gloria de Dios será universal y todos sabrán que la esperanza puesta en Dios se cumplió al pie de la letra y que nadie que haya confiado en Él ha quedado defraudado.
¿Has confiado tú? Pues solamente en Dios puedes confiar de todo corazón y para siempre.
Tenemos miles de audios sobre fe, esperanza, oración y vida cristiana esperándote.
Consulta la Fonoteca en Telegram: todas las emisiones desde enero de 2026, hora por hora.