Radio Solidaria
EN DIRECTO

Salmo 40 – Grandes bendiciones (237)

Espacio presentado por Daniel Valuja.

Salmo 40 Versículos 4-5: Grandes bendiciones

Bienvenidos a Miradas. Nuestro viaje diario por el libro de los salmos ha llegado ya al salmo cuarenta.

Este salmo es uno de los que escribió David y en él se refleja de una forma muy completa el sentir del corazón de David delante de Dios, pues en el salmo hay testimonio, alabanza, profecía, petición, confesión, petición de castigo y esperanza.

Parece difícil decir tanto en tan pocos versículos, pues el salmo solamente tiene diecisiete.

Leeremos hoy los versículos cuatro y cinco para comentarlos después con detalle.

Los versículos cuatro y cinco del salmo cuarenta dicen así:

“Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira. Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; Y tus pensamientos para con nosotros, No es posible contarlos ante ti. Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser enumerados”.

Ahora, después de leer estos versículos del salmo cuarenta, vamos a examinarlos con atención y detalle, para descubrir cosas que pueden habernos pasado desapercibidas en la lectura rápida que hemos hecho.

Por eso iremos todo lo despacio que nos permita el corto espacio de tiempo de que desponemos.

Comienzan estos versículos con una afirmación muy importante, pues dice el salmista:

“Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza”.

Dicho de otra manera, ¡que bien hace quien pone en Dios su confianza!

Esta verdad nos parece de sentido común e indiscutible, pero tendremos que preguntarnos si de veras lo hacemos siempre así y nuestra reflexión se ve reforzada porque esta afirmación entusiasta viene seguida de la alternativa más común para la mayoría de las personas, y, a veces, para nosotros, pues dice seguidamente:

“Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira”.

Y es que siempre tenemos estas dos opciones para apoyarnos, Dios o los hombres que, en este caso, son los menos dignos de tal confianza, por ser engreídos y falsos.

Tomemos la lección para nosotros, confiemos siempre en Dios.

El salmista cuenta a continuación lo que ha descubierto en su experiencia confiando en Dios ya que los resultados en las respuestas de Dios han sido tan asombrosas y frecuentes que le hacen decir: “Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas”.

Es evidente que se refiere a maravillas obradas particularmente a su favor; lo que dice a continuación lo deja muy claro, pues añade:

“Y tus pensamientos para con nosotros, No es posible contarlos ante ti”.

Nos está diciendo que los favores recibidos eran tantos, que no sería capaz de hacer un recuento de los mismos, pero, por si no habíamos entendido, nos lo repite, añadiendo que, si los da a conocer públicamente, siempre se quedará corto, pues dice:

“Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser enumerados”.

Lo primero que tenemos que preguntarnos, después de reflexionar en estos breves pero densos versículos, es:

¿Confiamos siempre en Dios? Porque, es posible que nos parezca que sí, pero descubramos que damos más crédito muchas veces a los anuncios engañosos del mundo que a la sencilla y directa palabra de Dios.

Confiemos en Dios.

Más de

¿Quieres seguir escuchando?

Tenemos miles de audios sobre fe, esperanza, oración y vida cristiana esperándote.

Sigue explorando: Cargando temas...
Explorar todos los audios por temas →

¿Buscas un programa anterior que no ves aquí?

Consulta la Fonoteca en Telegram: todas las emisiones desde enero de 2026, hora por hora.

Ver cómo funciona →