Radio Solidaria
EN DIRECTO

Salmo 44 – Incomprensible (259)

Espacio presentado por Daniel Valuja.

Salmo 44 Versículos 15-22: Incomprensible

Bienvenidos a Miradas. Estamos llegando casi al final del salmo cuarenta y cuatro en este diario recorrido que nos hemos propuesto por el libro de los salmos, el más extenso de los libros de la Biblia y el que más citan los escritores del Nuevo Testamento.

Este salmo cuarenta y cuatro es difícil de entender pues habla de una situación extraña.

El pueblo de Dios sufre derrotas y humillaciones incomprensibles, pues se mantiene fiel.

Con todo, aunque no lo comprenden en absoluto, se mantienen fieles soportando las burlas de los que les creen abandonados de Dios.

Vamos a ver hoy los versículos quince al veintidós del salmo cuarenta y cuatro, que describen perfectamente la situación, y que dicen así:

“Cada día mi vergüenza está delante de mí, Y la confusión de mi rostro me cubre, Por la voz del que me vitupera y deshonra, Por razón del enemigo y del vengativo. Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti, Y no hemos faltado a tu pacto. No se ha vuelto atrás nuestro corazón, Ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos, Para que nos quebrantases en el lugar de chacales, Y nos cubrieses con sombra de muerte. Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, O alzado nuestras manos a dios ajeno, ¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón. Pero por causa de ti nos matan cada día; Somos contados como ovejas para el matadero”.

Ahora que hemos leído este fragmento del salmo, que manifiesta el desconcierto del salmista, ya que está sufriendo una situación que no se corresponde con su fidelidad a Dios, vamos a examinar cada parte de este trozo del salmo. Primero describe los ataques injustos y persistentes que sufre diciendo:

“Cada día mi vergüenza está delante de mí, Y la confusión de mi rostro me cubre, Por la voz del que me vitupera y deshonra, Por razón del enemigo y del vengativo”.

A su derrota se añadían ahora las ofensas, el descrédito, y la difamación.

El salmista se queja, porque no entendía que su fidelidad tuviese esas consecuencias, diciendo: “Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti, Y no hemos faltado a tu pacto”.

Vamos, que lo normal sería una vida plácida, como merecía su fe constante y firme. Pero, ocurría lo contrario, y de eso se queja el salmista diciendo:

“No se ha vuelto atrás nuestro corazón, Ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos, Para que nos quebrantases en el lugar de chacales, Y nos cubrieses con sombra de muerte”.

El salmista parece echar la culpa a Dios, por lo menos de permitir que sean duramente perseguidos. Sigue razonando de la forma siguiente:

“Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, O alzado nuestras manos a dios ajeno, ¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón”.

Es decir, si hubiesen traicionado su fe, sería normal lo que sucedía. Pero eran maltratados por ser fieles a Dios, lo dice con estas palabras:

“Pero por causa de ti nos matan cada día; Somos contados como ovejas para el matadero”.

Así ha sucedido, siglo tras siglo, con los fieles, porque este mundo no soporta la fidelidad de los creyentes.

Sigamos fieles, aunque no comprendamos.

Más de

¿Quieres seguir escuchando?

Tenemos miles de audios sobre fe, esperanza, oración y vida cristiana esperándote.

Sigue explorando: Cargando temas...
Explorar todos los audios por temas →

¿Buscas un programa anterior que no ves aquí?

Consulta la Fonoteca en Telegram: todas las emisiones desde enero de 2026, hora por hora.

Ver cómo funciona →