Espacio presentado por Daniel Valuja.
Salmo 7 Justicia
Versículos 3 al 5: Integridad
Bienvenidos a Miradas. Continuamos avanzando por el salmo siete, un salmo de David que presenta tres peticiones de justicia contra los enemigos que le persiguen injustamente con gran saña y le acusan de maldades que no ha cometido, por eso David invoca la justicia de Dios, el Único verdaderamente justo, en la cual confía.
Hacia el final del salmo David hace una magistral exposición de las consecuencias del pecado, si no hay arrepentimiento, pero terminar con un breve pero entusiasta canto a la justicia y señorío de Dios.
Leamos el salmo para comprobarlo. Dice así:
«Jehová Dios mío, en ti he confiado; Sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame, No sea que desgarren mi alma cual león, Y me destrocen sin que haya quien me libre. Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, Si hay en mis manos iniquidad; Si he dado mal pago al que estaba en paz conmigo (Antes he libertado al que sin causa era mi enemigo), Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; Huelle en tierra mi vida, Y mi honra ponga en el polvo. Levántate, oh Jehová, en tu ira; Alzate en contra de la furia de mis angustiadores, Y despierta en favor mío el juicio que mandaste. Te rodeará congregación de pueblos, Y sobre ella vuélvete a sentar en alto. Jehová juzgará a los pueblos; Júzgame, oh Jehová, conforme a mi justicia, Y conforme a mi integridad. Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo; Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón. Mi escudo está en Dios, Que salva a los rectos de corazón. Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días. Si no se arrepiente, él afilará su espada; Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado. Asimismo ha preparado armas de muerte, Y ha labrado saetas ardientes. He aquí, el impío concibió maldad, Se preñó de iniquidad, Y dio a luz engaño. Pozo ha cavado, y lo ha ahondado; Y en el hoyo que hizo caerá. Su iniquidad volverá sobre su cabeza, Y su agravio caerá sobre su propia coronilla. Alabaré a Jehová conforme a su justicia, Y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo».
Hoy detendremos nuestra Mirada en los versículos tres al cinco del salmo en los cuales David hace un juramento proclamando su inocencia de las acusaciones de sus enemigos y perseguidores, pues dice:
«Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, Si hay en mis manos iniquidad; Si he dado mal pago al que estaba en paz conmigo (Antes he libertado al que sin causa era mi enemigo), Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; Huelle en tierra mi vida, Y mi honra ponga en el polvo».
El juramento que aparece en estos versículo tiene dos partes muy claras, la primera es la declaración apasionada de inocencia que hace David diciendo:
«Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, Si hay en mis manos iniquidad; Si he dado mal pago al que estaba en paz conmigo (Antes he libertado al que sin causa era mi enemigo)», y la segunda parte es la maldición que invoca sobre su vida si está mintiendo, recordemos que lo hace delante de Dios ante quien nada es oculto, pues en términos muy dramáticos David dice:
«Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; Huelle en tierra mi vida, Y mi honra ponga en el polvo».
Hace falta estar muy seguro para hacer este terrible juramento.
Si te están tratando injustamente, encomienda tu causa a Dios y espera confiadamente su respuesta.
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