Espacio presentado por Daniel Valuja.
Iniciamos hoy el recorrido del salmo noventa y uno que nos acompañará durante cinco días.
Este salmo es anónimo y es de los más queridos y memorizados, porque trata del cuidado de Dios sobre los suyos, los que creen en Él.
Lo leeremos entero cada día antes de poner nuestra Mirada sobre una parte del mismo.
El salmo noventa y uno dice así:
“El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Yahweh: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. El te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra; Mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Yahweh, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación”.
Con nuestra mente llena de este precioso salmo noventa y uno, vamos a leer de nuevo el versículo uno del mismo que será objeto de nuestra Mirada de hoy, dice así:
“El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente”.
Si tuviésemos que poner un título a este breve versículo, sin duda alguna sería: A su lado. Al lado del Dios Todopoderoso.
Vamos a detenernos en las dos frases que forman este versículo inicial del salmo noventa y uno, cuyo contenido es desarrollado a lo largo de todo el salmo.
Aunque las dos frases tienen el mismo mensaje, que es estar siempre al lado de Dios, vivir bajo su cuidado permanente, pero, hay un matiz importante que las diferencia, vamos a verlo.
La primera frase del versículo, al igual que la segunda, enfatiza el hecho de estar viviendo a su lado, pero añade esta primera frase la idea de defensa de agresiones y peligros, pues dice:
“El que habita al abrigo del Altísimo”.
Es decir, quien tiene su vida bajo la protección constante del supremo poder del universo. Ningún enemigo puede hacer verdadero daño al protegido de Dios.
La segunda frase de este primer versículo del salmo noventa y uno, añade un matiz que complemente al mencionado antes, ya que afirma que quien vive bajo la protección del supremo poder, goza, además de la provisión necesaria, pues dice:
“Morará bajo la sombra del Omnipotente”.
Es decir, estará bajo el cuidado del Todopoderoso, lo cual es garantía de que no le faltará nada verdaderamente necesario.
Es evidente que no hay nada más deseable que vivir protegido y cuidado por Dios.
Tenemos miles de audios sobre fe, esperanza, oración y vida cristiana esperándote.
Consulta la Fonoteca en Telegram: todas las emisiones desde enero de 2026, hora por hora.