Un espacio para analizar y transformar nuestro sistema de creencias. De la mano de Carlos Fumero, exploramos cómo lo que pensamos sobre nosotros mismos, los demás y la vida moldea nuestra realidad. Un programa que te desafía a renovar tu mente para poder construir una vida plena y con propósito.
La palabra hábito viene del latín habitus, que significa ‘modo de ser’ o ‘disposición adquirida’. Originalmente, este término tenía un significado más amplio en la filosofía y la teología, refiriéndose a una costumbre o comportamiento adquirido con el tiempo a través de la repetición.
En cuanto a cambiar hábitos haciendo lo contrario, la Biblia nos da una enseñanza clara sobre este principio en Efesios 4. Pablo nos exhorta a despojarnos del «viejo hombre» y vestirnos del «nuevo hombre» (Efesios 4:22-24).
No basta solo con abandonar un mal hábito; es necesario reemplazarlo con una práctica opuesta y guiada por la verdad de Dios. Así, dejamos de mentir para hablar la verdad, dejamos de robar para compartir, dejamos de destruir con palabras para edificar, y aprendemos a controlar la ira para no pecar.
Este proceso no es solo externo, sino que debe ir acompañado de una renovación de la mente (Romanos 12:2). Cambiar un hábito sin cambiar la manera de pensar solo nos llevará a volver a lo mismo. La clave está en alinearnos con la mentalidad de Cristo y permitir que el Espíritu Santo transforme nuestro carácter desde adentro hacia afuera.
¿Tenés en mente algún hábito específico que quieras cambiar o que estés trabajando?