Salmo 31 – Confianza en la angustia (186)

Salmo 31 Confianza en la angustia
Versículos 11-14: Confianza en la angustia
Bienvenidos a Miradas. Continuamos nuestro recorrido por el libro de los salmos y ya estamos llegando casi al final del salmo treinta y uno, que es uno de los muchos que escribió David.
El salmo es uno oración que nos cuenta una situación muy difícil en la cual David pide ayuda a Dios, pero expresando siempre una total confianza.
Hoy pondremos nuestra Mirada sobre los versículos once al catorce que expresan el sufrimiento del salmista y su confianza en Dios en medio de la adversidad.
Comenzaremos leyendo esos cuatro versículos para después ir examinando su contenido.
Los versículos once al catorce del salmo treinta y uno dicen así:
“De todos mis enemigos soy objeto de oprobio, Y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos; Los que me ven fuera huyen de mí. He sido olvidado de su corazón como un muerto; He venido a ser como un vaso quebrado. Porque oigo la calumnia de muchos; El miedo me asalta por todas partes, Mientras consultan juntos contra mí E idean quitarme la vida. Mas yo en ti confío, oh Jehová; Digo: Tú eres mi Dios”.
No conocemos la situación del salmista, pudiera ser una enfermedad, pero, parece mas bien que fue uno de esos momentos en los cuales David fue el enemigo público número uno para el rey Saul, que le persiguió a muerte durante años, a pesar de ser David un héroe nacional y comportarse lo mejor posible.
Veamos poco a poco lo que dicen estos versículos. Comienza diciendo:
“De todos mis enemigos soy objeto de oprobio, Y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos; Los que me ven fuera huyen de mí”.
Los enemigos le señalaban como una vergüenza para el país, los vecinos y conocidos no querían tratos con él y se alejaban cuando le veían venir.
La situación era muy difícil de soportar. Pero, aun hay más, pues sigue diciendo: “He sido olvidado de su corazón como un muerto; He venido a ser como un vaso quebrado. Porque oigo la calumnia de muchos”.
A los ojos de los demás ya no servía para nada y lo decían abiertamente. Eso duele mucho, muchísimo. Pero, aun hay más, porque a todo lo dicho hasta aquí,
David, añade: “El miedo me asalta por todas partes, Mientras consultan juntos contra mí E idean quitarme la vida”.
Vamos, que no se contentaban con aislarle, despreciarle, y calumniarle, sino que, además, planeaban matarle.
La situación era desesperada. ¿Qué podría hacer el salmista ante un acoso tan terrible? Pues él nos da la respuesta inmediatamente, ya que dice a continuación, teniendo delante de sí la enorme gravedad de la situación:
“Mas yo en ti confío, oh Jehová; Digo: Tú eres mi Dios”.
Las cosas no podían estar peor.
Era una situación dramática, y, sin embargo, en esa situación límite, el salmista dice con firmeza: “Mas yo en ti confío, oh Jehová”.
Aunque la situación era terrible, y parecía que Dios no intervenía a su favor, el salmista le confiesa como su único apoyo, añadiendo:
“Digo: Tú eres mi Dios”.
No había dudas en el corazón angustiado del salmista.
Sea cual sea nuestra situación, confiemos en Dios, es el único que puede ayudarnos.
El libro de la vida: Esdras | Antiguo Testamento

El libro de Esdras no especifica el nombre de su autor. La tradición es que el profeta Esdras escribió este libro.
Es interesante notar que una vez que Esdras aparece en escena en el capítulo 7, el autor cambia de escribir en tercera persona a primera persona.
Esto también le concedería credibilidad a que Esdras fuera su autor.
– Propósito de la Escritura: El Libro de Esdras está dedicado a los eventos ocurridos en la tierra de Israel durante el tiempo del regreso de la cautividad babilónica y los años subsecuentes, cubriendo un período de aproximadamente un siglo, comenzando en el 538 a.C. El énfasis en Esdras está en la reconstrucción del Templo. El libro contiene extensos registros genealógicos, principalmente con el propósito de establecer las reclamaciones al sacerdocio por parte de los descendientes de Aarón.
2:64-67, y sin embargo, mientras se comparan ellos mismos con los números en Israel durante sus días de prosperidad bajo el rey David, su comentario es, “Somos dejados este día como un remanente.” El tema del remanente es llevado al Nuevo Testamento donde Pablo nos dice que “Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. (Romanos 11:5).
Aunque la mayoría de la gente en los días de Jesús lo rechazó, permaneció un grupo de gente que Dios había reservado y preservado en Su Hijo, y en el pacto de Su gracia. Desde Jesucristo, a través de todas las generaciones, existe un remanente de fieles, cuyos pies están en el camino angosto que conduce a la vida eterna (Mateo 7:13-14).
Este remanente será preservado a través del poder del Espíritu Santo, quien los ha sellado, y los entregará a salvo en el último día (2 Corintios 1:22; Efesios 4:30).
(Fuente: GotQuestions)
Cara a cara prog 27 Ofelia Cendón

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