Radio Solidaria
EN DIRECTO

Salmo 15 – Ejemplar (79)

Espacio presentado por Daniel Valuja.

Salmo 15 Condiciones

Versículos 1-3: Ejemplar

Bienvenidos a Miradas. Continuamos nuestro viaje por el libro de los salmos y llegamos al salmo quince que también se atribuye a David y el cual nos detendremos un par de días para mirar de cerca su contenido.

Hoy dedicaremos nuestra Mirada a los versículos uno al tres.

Pero antes de fijarnos con detalle es esos versículos leeremos el salmo entero lo cual nos permitirá tener esa necesaria visión de conjunto que nos ayudará a fijarnos en los detalles.

El salmo se refiere a las condiciones necesarias para tener comunión con Dios.

Describe el comportamiento del que vive en el temor de Dios de manera habitual y hace esta descripción con una brevedad y rotundidad imponentes. El salmo quince dice así:

“Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás”. Hasta aquí el salmo.

Después de leerlo nos fijaremos en los versículos uno al tres, que, a pesar de la dificultad para hacer divisiones en el conjunto del salmo, hemos separado como su primera parte.

Este comienzo del salmo dice así: “Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino”.

Hay mucha densidad en estas pocas palabras.

La primera frase es la introducción general al salmo, pues dice:

“Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?”.

Es decir, ¿Qué caracterizará a la persona que viva en comunión con Dios?, o dicho de otra forma, ¿que condiciones debe reunir quien quiera vivir en comunión con Dios?.

Seguidamente se nos ofrece la respuesta, que, en esta primera parte, tiene que ver especialmente con hablar. Iremos poco a poco resaltando cada frase. Veamos, la primera condición es:

“El que anda en integridad y hace justicia Y habla verdad en su corazón”, esta condición supone una plena coherencia con lo que se dice creer, incluso en los pensamientos del corazón, y, por lo tanto, con la voluntad de Dios.

Sigue diciendo el salmo: “El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo”.

No siempre somos conscientes del daño enorme que puede hacer lo que decimos si no se ajusta a la verdad y se refiere a los demás.

La calumnia después de pronunciada ya es una agresión irreversible contra el prójimo y amar al prójimo es el precepto básico de la vida social.

Pero el salmo, a pesar de su brevedad, no deja nada importante atrás, pues continúa diciendo:

“Ni admite reproche alguno contra su vecino”.

Es decir, no solo no le calumnia sino que tampoco admite las calumnias ajenas y sabemos muy bien que cuando damos oído a las calumnias siempre agregamos algo.

Así que lo correcto es cortar por lo sano y no decir ni escuchar calumnias.

Más de

¿Quieres seguir escuchando?

Tenemos miles de audios sobre fe, esperanza, oración y vida cristiana esperándote.

Sigue explorando: Cargando temas...
Explorar todos los audios por temas →

¿Buscas un programa anterior que no ves aquí?

Consulta la Fonoteca en Telegram: todas las emisiones desde enero de 2026, hora por hora.

Ver cómo funciona →