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Prosigo a la meta con Sully de Barra: Fortaleciendo la perseverancia (2ª parte).

Un espacio de reflexión cristiana en la voz de Sully de Barra, que te anima a proseguir hacia la meta, a cumplir tu palabra y a vivir con compromiso y pasión por hacer las cosas bien. Un programa que te inspira a reflexionar sobre las enseñanzas de la Biblia y a aplicarlas en tu vida diaria. Porque el camino no termina aquí, seguimos adelante.

Hoy continuamos hablando de esas áreas que necesitamos fortalecer en nuestra vida para poder permanecer en este camino hacia la meta y llegar a ella. Áreas en nuestra vida que en algunos momentos son débiles, pero que sí procuramos fortalecerlas se pueden convertir en pilares sobre los que podemos fundamentar nuestra fe.

En la entrega anterior comenzamos hablando de fortalecer la perseverancia, ya que muchas veces es difícil mantenerla especialmente cuando NO vemos resultados inmediatos. También estuvimos hablando de algunos enemigos que tiene el ser perseverantes, como es tener pecado oculto, auto sabotearnos nosotros mismos poniendo excusas, el conformarnos y la dureza de corazón.

Vamos a recordar qué es perseverar? Perseverar es continuar avanzando aunque no sea fácil, aunque haya obstáculos o los resultados no lleguen pronto, es mantenerse firme en un propósito, firmes en la fe, sin rendirnos, por ejemplo de forma natural perseveran aquellos que se van a enfrentar a una carrera o una competición, también en los estudios se persevera para obtener un ciclo escolar terminado o por ejemplo en la agricultura, cuando se espera el fruto de la siembra, pero se persevera cuidando y trabajando la tierra y todo el proceso de crecimiento hasta obtener la cosecha, eso es perseverar.

En la Palabra de Dios perseverar no es solo resistir y mantenerse, implica permanecer firmes en el Señor en Su Palabra en su voluntad sin mirar atrás, el Señor lo dijo en Mateo 24:13 «Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo», Así que la perseverancia no es solo importante para nuestra vida diaria aquí en la tierra, sino que también es vital para nuestra salvación y vida eterna.

Antes de hablar de esas cosas que podemos hacer para perseverar quisiera explicar brevemente qué cosas NO SON PERSEVERANCIA y que a veces creemos que estamos perseverando: Asi que PERSEVERAR NO ES:

1. Insistir sin dirección de Dios, perseverar no significa empeñarnos y seguir en algo que Dios no nos ha mandado hacer o nos ha dicho que no, porque eso es obstinación, no perseverancia.

2. Repetir lo mismo sin corregir errores. Perseverar tampoco es seguir haciendo lo mismo sin aprender de los errores, porque perseverar incluye crecer, mejorar o corregir, pero cuando insistimos en algo que no corregimos, no es perseverancia, eso es necedad.

3. Aguantar por orgullo, no por convicción Perseverar tampoco es mantenernos por el que dirán o no ceder por orgullo cuando insistimos en algo y no admitimos que necesitamos ayuda, eso no es perseverancia, es autosuficiencia.

4. Ser constante solo cuando todo va bien. Perseverar tan poco es mantenerse en algo solo cuando las cosas van bien, porque la verdadera perseverancia se va a probar en la dificultad, si solo permanezco cuando todo va bien no estoy perseverando, estoy actuando por interés.

Hay muchas cosas que podemos hacer para fortalecer el área de la perseverancia en nosotros, pero hoy vamos a hablar de cuatro cosas que podríamos poner en práctica en nuestra vida diaria para fortalecer la perseverancia.

Poner nuestra mirada en la meta. Perseverar se hace más difícil cuando perdemos el enfoque y la visión del propósito por el cual comenzamos en algo. En el camino hacia la meta tenemos que recordar qué es lo que queremos alcanzar, para que el cansancio y los obstáculos no nos desanimen fácilmente, tenemos que enfocarnos hacia dónde vamos, la palabra lo dice claramente en Hebreos 12:1-2 “Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús…”. Para cualquier área de nuestra vida en la que tenemos y queremos permanecer debemos poner los ojos en Jesús, cuando la mirada está puesta en Él, iremos fortaleciendo la perseverancia en nuestro corazón y se convertirá en una forma de vida, pero siempre puestos los ojos en Jesús.

Orar constantemente y sin desmayar. Querer perseverar sin orar es como caminar sin respirar porque cuando oramos entregamos todas las cargas, todo el peso que llevamos sobre nosotros y que nos impide ir ligeros de equipaje en el camino hacia la meta, pero cuando no oramos va a ser muy fácil desmayar abandonar y la perseverancia estará muy lejos de nosotros, cualquiera que sea el área en la que queramos perseverar la oración es vital, Colosenses 4:2 dice “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias”.

Nutrirnos diariamente de la Palabra de Dios. Si queremos perseverar en algo primero debemos perseverar en leer la Palabra de Dios diariamente, muchas veces queremos perseverar y persistir en cosas que son importantes y dejamos lo esencial para otro momento, pero tenemos que llegar al entendimiento, que si no recibimos el alimento de la Palabra de Dios, nos vamos a debilitar y no nos vamos a mantener firmes cuando toda nuestro alrededor parezca derrumbarse. Romanos 10:17 dice «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.» Para poder perseverar necesitamos fe y la fe viene por el oír la Palabra de Dios este alime…