Hazte socio de radio solidaria

Operan por primera vez de espina bífida a un feto sin sacarlo del útero de la madre.

Un grupo de cirujados del King's College Hospital, en Londres, ha operado a un feto con espina bífida con una cirugía llamada 'ojo de cerradura' mientras aún estaba dentro del útero de su madre. Jaxson, el nombre del pequeño, se ha convertido de este modo en el protagonista de la primera operación de esta enfermedad a un nonato.

Los médicos detectaron la malformación durante la semana 20 de embarazo y siete semanas después decidieron llevar a cabo la operación. Jaxson tenía una bolsa de piel en el exterior de su espalda que contenía parte de su sistema nervioso, algo que le podría haber provocado muchas infecciones. Además, parte de sus vertebras estaban completamente descolocadas.

La operación se ha hecho con una cirugía llamada 'ojo de cerradura'. Tres cortes en el vientre de la madre hicieron falta para introducir el instrumental médico y una cámara. Seis semanas después, Jaxson ha nacido sano aunque se encuentra en observación.



Roger Federer, sobre su esposa Mirka: "Sin ella, nada hubiera sido tan fácil".

Antes de su esperado regreso a Roland Garros, después de cuatro años de ausencia, Roger Federer se ha sincerado sobre sus sentimientos hacia quien le acompaña desde hace casi 20 años: su esposa Mirka Vavrinec. En una entrevista con Le Figaro, el tenista ha confesado que Mirka es y ha sido siempre el gran apoyo en su vida. “Es muy importante en mi vida, he aprendido mucho de ella”, ha dicho el suizo.

Federer, de 37 años, y Vavrinec, de 41, se conocieron durante los Juegos Olímpicos de Sídney, en 2000, donde ambos competían. La diferencia de edad entre ambos, ella tres años mayor que él, no solo no supuso ningún problema, sino que Federer siempre ha alabado la madurez que esto aporta a la relación. “Como todas las novias al principio de la relación, hacen que madures más rápido, y ella tenía tres años más que yo. Sabemos que un chico de 18 años y una chica de 18 no son lo mismo, los hombres maduramos más tarde”, admite el jugador.

Desde ese encuentro se volvieron inseparables. Mirka, que nació en Eslovaquia pero emigró a Suiza con solo dos años, compitió en los cuatro Gran Slam y llegó al número 76 del mundo, pero un año después de Sídney decidió retirarse del tenis y se centró en la fulgurante carrera de su novio. Desde entonces, Mirka ha sido la encargada de llevar todos los temas de relaciones públicas del tenista y sus relaciones con los medios, así como todo lo que tiene que ver con su imagen.

“Ella es muy estricta pero muy profesional. Es impresionante”, añade Federer sobre el papel que adquirió su esposa en su vida profesional. “Ella siempre estuvo ahí para mí. Me ayudó en todo lo que pudo y, sin eso, nada hubiera sido tan fácil para mí”, explica. El tenista, concentrado en el Grand Slam de París que comienza el próximo domingo después de cuatro años sin pisar tierra batida, insiste en que parte de todo su éxito es gracias a ella y a la familia que han formado juntos. “Es un sueño tener una relación así, especialmente con cuatro niños ahora”.

Los tenistas se casaron en 2009, y tienen cuatro hijos, dos parejas de gemelos. Las niñas de nueve años, Myla Rose y Charlene Riva, y dos niños de cinco, Lenny y Leo. Preguntado sobre si sus hijos seguirán sus pasos y los de su madre en el mundo del deporte, Federer tiene claro que les apoyarán en las decisiones que tomen, y asegura que no les presiona para que se conviertan en deportistas profesionales. “Lo que quieran elegir, allí estaremos apoyándoles. Sería interesante porque mi esposa y yo sabemos sobre deportes, pero no los empujamos en esa dirección. Les damos la oportunidad, pero no es una prioridad. Lo importante para nosotros es que sean buenos ciudadanos, buenas personas”.



El Tribunal Supremo rechaza débito conyugal y condena a un hombre que violó a su mujer.

El Tribunal Supremo (TS) ha rechazado que en el matrimonio exista el "débito conyugal", entendido como una obligación de la mujer y un derecho del hombre, y ha confirmado la pena de 9 años y 9 meses de prisión impuesta a un varón que violó a su esposa ejerciendo violencia e intimidación.

De este modo, la sala de lo Penal del alto tribunal ha confirmado la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Málaga, que en mayo del año pasado condenó al varón a dicha pena por un delito de agresión sexual en concurso con uno de maltrato.

Según los hechos probados de la sentencia, el 6 de julio de 2014 Manuel Jorge V.S., que llevaba 25 años casado con la víctima, la exigió tener relaciones sexuales y ante su negativa la obligó a hacerle una felación, la golpeó con "cabezazos y bofetones", la forzó y la penetró vaginalmente y lo intentó analmente.

Tras la agresión sexual, la víctima se fue a comisaría a denunciar los hechos y de ahí a un centro sanitario donde se le atendió médicamente.

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Vicente Magro, subraya que en este caso concurre una conducta de dominación sexual del marido con la que pretende "un reconocimiento de que el matrimonio lleva consigo el derecho de los cónyuges a tener acceso carnal con su pareja cuando uno de ellos quiera, pese a la negativa del otro".

Un planteamiento que rechaza el tribunal al considerar que este comportamiento ejercido "con violencia del acceso sexual mediante golpes o venciendo la voluntad de la víctima con intimidación", determina la comisión de un delito de agresión sexual (violación).

"No puede admitirse bajo ningún concepto que el acceso carnal que perseguía el recurrente, porque entendía que ese día debía ceder su pareja a sus deseos sexuales, es una especie de débito conyugal, como obligación de la mujer y derecho del hombre", destaca la sala.

Los magistrados recalcan que la libertad sexual de una mujer casada, o que vive en pareja, "emerge con la misma libertad que cualquier otra mujer", y, por tanto, estiman que conductas como las del condenado constituyen un grave atentado a la libertad sexual.

"El matrimonio no supone sumisión de un cónyuge al otro, ni mucho menos enajenación de voluntades ni correlativa adquisición de un derecho ejecutivo cuando se plantee un eventual incumplimiento de las obligaciones matrimoniales, si así puede entenderse la afectividad entre los casados o ligados por relación de análoga significación", subraya el tribunal.



Cientos de protestas en Estados Unidos contra las leyes que limitan el aborto.

La batalla legislativa que se libra en Estados Unidos sobre el derecho al aborto se ha trasladado este martes a la calle. Más de 400 manifestaciones, según los organizadores, se llevaron a cabo a lo largo del país para protestar en contra de la ofensiva antiaborto que están liderando los Estados conservadores. Ocho de ellos han aprobado recientemente leyes que restringen la interrupción del embarazo, como el sonado caso de Alabama, donde los médicos no podrán practicar una intervención aunque la mujer haya sido violada o el bebé sea producto de incesto.

En el corazón de Washington, a las afueras del Tribunal Supremo, se reunieron centenares de manifestantes, acompañados de precandidatos presidenciales demócratas que han hecho de este reclamo, una bandera de campaña con la mirada puesta en las elecciones de 2020. El punto de encuentro en la capital estadounidense no fue al azar. Muchas de las leyes restrictivas ya aprobadas pueden sufrir vuelcos legislativos que las deriven al Supremo. Los conservadores saben esto y buscan desafiar la sentencia emitida por el máximo tribunal en 1973, conocida como Roe versus Wade, en la que estableció que el aborto es un derecho constitucional protegido por la enmienda 14 de la Carta Magna.

Con los dos jueces escogidos por el presidente Donald Trump, la balanza de los nueve magistrados se inclina hacia la derecha con 5 a 4. "Este es el comienzo de la guerra del presidente Trump contra las mujeres", dijo la precandidata demócrata Kirsten Gillibrand a la multitud, informa Reuters. "Si él quiere esta guerra, tendrá esta guerra y perderá".

A un año y medio de las presidenciales y con los derechos reproductivos bajo amenaza, lo que pasa en la calle ni tiene segundas lecturas: es político. En un claro mensaje del protagónico papel que tendrá el aborto durante la campaña presidencial, además de Gillibrand, otros cuatro aspirantes a la Casa Blanca del Partido Demócrata llegaron a Washington para alzar la voz en contra de la ofensiva republicana: el alcalde de South Bend, Indiana Pete Buttigieg, la senadora por Minnesota Amy Klobuchar, el senador de Vermont Bernie Sanders, el de Nueva Jersey Cory Booker y la congresista por Nueva York Kirsten Gillibrand. El mensaje de los precandidatos se centró en la libertad de la mujer y, en el caso de Booker, en un llamamiento a que los hombres se unieran al reclamo.

La senadora Kamala Harris, quien debutó este domingo como precandidata presidencial en California, centró su discurso en las leyes antiaborto recién aprobadas. “La salud reproductiva de las mujeres está siendo atacada y no vamos a permitirlo”, sostuvo en Los Ángeles. Harris, que forma parte de la veintena de aspirantes demócratas al Despacho Oval, afirmó: “Las elecciones importan localmente, estatal y federal. Importa quién es presidente porque es quien decide quién se sienta en el Tribunal Supremo, donde se va a tomar la decisión final sobre la constitucionalidad. No tengo absolutamente ninguna duda de que lo que han hecho en Alabama es inconstitucional”.

Aunque la tendencia a poner límites a las mujeres para que se practiquen un aborto se arrastra desde los comienzos de la actual Administración, la ley aprobada la semana pasada en Alabama encendió todas las alarmas progresistas, tanto políticas como civiles. El estado sureño le dio el visto bueno a una normativa que prohíbe la interrupción del embarazo en cualquier etapa de la gestación, salvo que la vida de la madre corra peligro. Dentro de seis meses, un médico que le practique un aborto a una mujer violada o cuyo bebé sea producto de un incesto, arriesga hasta 99 años de cárcel. Hasta el propio Trump salió a desmarcarse de la ley de Alabama, aclarando que es “fuertemente pro-vida”, pero que valida un aborto salvo en las tres excepciones comunes.

Por el espejo retrovisor de esta ola antiabortista aparece la aprobación en Missouri de un proyecto de ley que prohíbe las intervenciones a partir de la octava semana, el que aún está pendiente de la firma del gobernador. También figura Georgia, Mississippi, Kentucky y Ohio, que dieron el visto nuevo a una normativa que prohíben la interrupción del embarazo si puede detectarse el latido del corazón del feto, un periodo tan temprano de gestación que muchas mujeres ni siquiera se han enterado de que están embarazadas. Y suma y sigue. Por eso miles de personas salieron a la calle este jueves bajo un lema: “Basta de prohibiciones”.



Síguenos

youtube radio solidaria
ivoox radio solidaria
facebook radio solidaria