Hazte socio de radio solidaria

Daniel Valuja nos comparte una reflexión en una noticia de actualidad.

El dato es muy preocupante. En este momento hay en Galicia 3.239 mujeres que se encuentran bajo protección policial porque tienen su vida amenazada por sus parejas o exparejas. Son mujeres que han sufrido algún episodio de agresión física o psíquica por parte de la persona con la que conviven o convivían hasta que todo se rompió.

Es la lacra machista de la que hablan los expertos, la misma que se ha cobrado ya la vida de casi mil mujeres en España desde el 2003, cuando empezaron a contabilizarse estos casos. En ese tiempo, en Galicia fueron asesinadas 57 mujeres, la mayoría (32) por sus maridos o novios.

El resto murieron a manos de hombres de los que ya se habían separado. La última víctima mortal de la violencia machista en Galicia es María Judite Martins, una mujer de 54 años que fue asesinada hace diez días por su marido en el piso que compartían en una céntrica calle de A Coruña. Su esposo la degolló y después llamó a la policía para confesar el crimen. Cuando llegaron los agentes, el hombre se entregó sin ofrecer ninguna resistencia. Tampoco en la casa había signos de violencia. Y no constaban denuncias previas.

La falta de denuncia es el gran problema para muchas mujeres. Que no se conozca el drama que están viviendo las aleja de las asistencias, y lo que es peor, de cualquier tipo de protección policial. Son tragedias invisibles que solo se conocen cuando ya no hay remedio. Por eso, quienes trabajan en el ámbito de la violencia de género insisten en pedir a las mujeres que denuncien ante el más mínimo brote de violencia en su pareja. Que no esperen al bofetón, y que llamen a la policía o al 016, un teléfono de alerta que no deja rastro de la llamada y que pone en marcha todo el sistema de protección social y policial destinado a víctimas de violencia machista.

La ausencia de denuncia por malos tratos en el ámbito familiar es demasiado habitual y son muchas las mujeres que sufren agresiones en soledad, que no se atreven a dar el paso. «Hay un 80 % de delitos que no se denuncian nunca, y eso tiene consecuencias muy perjudiciales.

Si no hay denuncias, no se pone en marcha el proceso de protección judicial, policial y asistencial que hay para la víctima», explica Ángeles Carmona, presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial. Advierte, además, que eso «crea sensación de impunidad en el maltratador, que cree que no le pasará nada y seguirá maltratando a las mujeres». En Galicia, el 82 % de las mujeres asesinadas en los últimos 15 años no habían presentado denuncia. Ni ellas, ni nadie de su entorno familiar, social o laboral.