Hazte socio de radio solidaria

Las dos últimas mujeres asesinadas elevan a 1.000 las víctimas de la barbarie machista en España desde 2003 .

Alboraya y Ayamonte. El primero, un municipio valenciano. La segunda, una ciudad onubense. A ambos puntos les separan 802 kilómetros de distancia, pero les une el mismo horror: dos crímenes machistas cometidos en menos de 48 horas. Los dos casos, que han tenido lugar entre el fin de semana y este lunes, elevarían a 1.000 el número de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas desde que se comenzaron a recopilar datos de esta lacra en 2003.

La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género –la institución encargada de confirmar cada caso– aún no ha incluido estos dos sucesos en la Ficha estadística de víctimas mortales por Violencia de Género. Año 2019, pero todo apunta a que, en efecto, se trata de casos de violencia de género, tal y como han apuntado las autoridades locales y regionales de ambas zonas.

El hallazgo del cuerpo de la mujer de Alboraya (el municipio valenciano) tuvo lugar este lunes. Ella, Beatriz, tenía 29 años. Su presunto asesino es su marido, que se suicidó tirándose por el balcón de la vivienda, desde un quinto piso. El hombre, además, presentaba autolesiones en la muñeca y se habría clavado un cuchillo en el pecho antes de saltar. Está previsto que la autopsia a ambos cadáveres se practique este martes en el Instituto de Medicina Legal de Valencia.

Varias fueron las autoridades que no tardaron en condenar lo ocurrido y calificarlo como un caso de violencia machista. Entre las que se pronunciaron se encuentran el presidente de la Generalitat en funciones, Ximo Puig, y la vicepresidenta, Mónica Oltra, así como el alcalde en funciones de Alboraya, Miguel Chavarría. "Quiero condenar profundamente y lamentar el asesinato machista que se ha producido hoy [por ayer] en Alboraya. Hemos de seguir luchando para acabar con la lacra del terrorismo machista", sentenció Puig a través de Twitter.



El caso de Ayamonte (la ciudad de Huelva) se remonta al sábado. Una pareja de nacionalidad cubana fue encontrada sin vida en el domicilio. Lisbete tenía unos 45 años y trabajaba en una floristería. Él, de 53, era periodista de un diario portugués. Estaban separados, y ese día él fue a casa de ella. Después, los vecinos comenzaron a escuchar gritos y golpes.

En el programa Herrera en Cope, el presentador, Carlos Herrera –que conocía al presunto asesino– leyó un mensaje que el hombre le envió horas antes del crimen: "Vinimos para ganar, para sumar, no para perder y dividir lo poco que tenemos. Mira estas fotos. Y recuerda cuántas ilusiones, cuántos sueños, cuántos planes juntos. Y ahora, a romper toda esa historia", contó el presentador en el programa.

La pareja cubana compartía un hijo de cuatro años, que tras lo ocurrido ha pasado a estar bajo la custodia de su abuela materna. Sobre esta cuestión cabe apuntar que en lo que llevamos de año 14 menores han quedado huérfanos por culpa de este problema. Al igual que en el caso de Alboraya, los políticos locales del municipio onubense también tratan lo ocurrido como un caso de violencia machista. De hecho, el Ayuntamiento de Ayamonte decretó este lunes dos días de luto oficial por el esta "última víctima mortal de la violencia de género".

Hay que tener en cuenta que las mujeres que mueren a manos de hombres solo son incluidas en las estadísticas de violencia de género cuando la agresión ha sido ejercida por "parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia", según recoge la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Por eso, aparte de las cifras que recogen estas muertes, el número de mujeres asesinadas a manos de varones es mucho mayor. Sin ir más lejos, la Policía detuvo este lunes en Aranjuez (Madrid) a un hombre de 38 años que el domingo mató a tiros a una de sus cuñadas e hirió con varios disparos a otra, además de a su suegra.