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Hace unos 3.650 años, en plena Edad del Bronce, la ciudad de Tall el-Hammam estaba en pleno apogeo. Situada en un alto sobre el sur del Valle del Jordán y al noreste del Mar Muerto, se había convertido en una de las mayores urbes de la época, diez veces más grande que Jerusalén y cinco veces mayor que Jericó.

El lugar, construido, destruido y reconstruido durante varios miles de años, era un asentamiento altamente estratégico y de enorme importancia cultural. En la actualidad, es profusamente visitado por arqueólogos y estudiosos de todo el mundo.

Algunos investigadores, sin embargo, se interesaron vivamente por un curioso estrato de 1,5 metros de grosor que contenía toda una serie de materiales ´inusuales´, muy distintos de los escombros que uno esperaría encontrar como consecuencia de guerras y terremotos. Entre esos materiales había fragmentos de cerámica cuyas superficies se habían derretido en vidrio, ladrillos de barro con burbujas, como si hubieran hervido, además de otros materiales de construcción parcialmente derretidos. Y todo a unas temperaturas enormemente altas, mucho más de las que la tecnología de la época habría podido producir.

Ahora, y en un estudio recién publicado en 'Scientific Reports', un equipo de científicos ha aportado pruebas de que, precisamente hace 3.650 años, la ciudad fue destruida por un meteorito que estalló en el aire. "El estallido aéreo propuesto -escriben los investigadores- fue mayor que la explosión de 1908 sobre Tunguska, en Rusia, donde un bólido de unos 50 metros de ancho detonó con 1.000 veces más energía que la bomba atómica de Hiroshima".

Temperaturas de más de 2.000 grados

Según explica James Kennett, uno de los firmantes del artículo, "vimos evidencia de temperaturas superiores a los 2.000 grados".

El grupo de Kennett ya había trabajado en la reconstrucción de otro estallido aéreo más antigüo, de hace unos 12.000 años, y los materiales derretidos y carbonizados en Tal el-Hammam le resultaban familiares, de modo que se unió a otros investigadores para determinar qué es exactamente lo que sucedió en la ciudad hace 3.650 años.

El resultado, sostiene Kennett, es que "hay evidencia de un gran estallido de aire cósmico cerca de esta ciudad". La explosión sobre Tall el-Hammam fue lo suficientemente fuerte como para ´allanar´ la ciudad entera, aplastando el palacio y las paredes circundantes y todas las estructuras de adobe. El análisis de la distribución de los restos humanos, además, indicaba "desarticulación extrema y fragmentación esquelética". En otras palabras, los habitantes quedaron hechos pedazos.

Los investigadores también encontraron pequeñas esférulas ricas en hierro y sílice, así como metales fundidos. "Creo que uno del los principales descubrimientos es el del cuarzo que recibió el impacto -explica el investigador-. Estas esférulas solo se forman bajo una presión muy alta, y eso significa que hubo presiones increíbles".

El estallido de aire, según el estudio, también puede explicar las ´concentraciones anormalmente altas de sal´ encontradas en la capa de destrucción: un promedio del 4% en el sedimento y tan alto como el 25% en algunas muestras. Probablemente, el meteoro se fragmentó al entrar en contacto con la atmósfera de la Tierra. Y según Kennett, "puede ser que el impacto golpeara parcialmente el Mar Muerto, que es muy rico en sal". O quizá sus costas, en las que la sal también abunda, de modo que el impacto redistribuyó toda esa sal a lo largo de un extenso territorio.

La alta salinidad del suelo, dicen los autores del estudio, podría haber sido responsable de la llamada ´Brecha de la Edad de Bronce final´, durante la que las ciudades a lo largo del valle inferior del Jordán fueron abandonadas y la población se redujo de decenas de miles a tal vez unos pocos cientos de nómadas. Los terrenos salados, que hasta entonces habían sido fértiles, fueron abandonados, en efecto, durante siglos.

¿Un relato del Génesis?

Tal el-Hammam es el centro de un intenso debate sobre si podría ser la ciudad bíblica de Sodoma, una de las dos ciudades que el Libro del Génesis del Antiguo Testamento dice que fueron destruidas como castigo divino a la maldad de sus habitantes. Uno de esos habitantes, Lot, fue salvado por dos ángeles que le ordenaron que no mirara atrás mientras huía. La esposa de Lot, sin embargo, no obedeció y se convirtió en una estatua de sal. Mientras tanto, fuego y azufre caían del cielo; varias ciudades fueron destruidas; de los fuegos se elevó un humo espeso; los habitantes de la ciudad murieron y los cultivos de la zona fueron destruidos en lo que parece el relato de un testigo presencial de un evento de impacto cósmico. El paralelismo, desde luego, es sencillo de establecer.

"Todas las observaciones reflejadas en el Génesis -concluye Kennett- son consistentes con un estallido de aire cósmico, pero no hay pruebas científicas de que esta ciudad destruida sea de hecho la Sodoma del Antiguo Testamento".

Fuente de la noticia: https://www.abc.es/ciencia/abci-meteorito-destruyo-antigua-ciudad-tall-el-hammam-hace-3650-anos-202109220120_noticia.html