Todo lo que hagas, hazlo por amor a Dios y a los demás. Nunca hagas algo por puro placer. Hazlo todo con sentido sobrenatural, ofreciéndolo a Dios con amor. Si amas, hazlo con pasión; si trabajas en algo, hazlo en lo que te apasiona; si pintas, si bailas o si escribes, hazlo con pasión; si haces algún deporte hazlo con toda tu pasión. No olvides que tu pasión es la energía de tu vida, que todo lo que hagas con pasión te hará sentir pleno y feliz.

Durante nuestra vida tendemos a hacer muchas cosas por compromiso, por miedo a opiniones de otras personas. Y son cosas que no nos motivan, o simplemente no nos gustan. Pero, ¿qué ocurre cuando haces algo que realmente te apasiona? Hacer algo que nos encanta, que nos motiva, que nos emociona, nos hace sonreír y nos llena de energía. Por lo tanto, ¿por qué no buscas lo que de verdad te apasiona?

“Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión”