Hazte socio de radio solidaria

Ramón Ubillos nos comparte esta reflexión en este día Muchos cristianos están familiarizadas con las palabras de Jesús en San Juan 17:3, "Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesús el Mesías, a quien enviaste".

Sin embargo, ¿qué envuelve o implica conocer a Dios? ¿Qué significa conocer a Dios?

Con notable franqueza, el apóstol Pablo podía decir "… yo sé en quién he creído" (2 Tim 1:12J). Pablo hablaba con tal convicción no solo porque conocía las Escrituras, sino porque había desarrollado una relación personal e intima con Dios, de modo que en varias ocasiones había experimentado la fidelidad de Dios y de sus promesas en su vida. Esa es la razón por la que él hallaba tanto gozo, debido a su confianza firme tanto en Dios como en su Palabra (Fil 4:12-13; 2 Tim 4:16-19).

Conocer a Dios en ese sentido es de un valor inestimable, porque esta relación de amistad será para siempre con Dios, así como la vida de Enoc quien "Caminó, pues…con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios" (Gén. 5:24).

J. I. Paker dice: "la meta última del propósito de conocer a Dios, es llegar a conocerle mejor"