Si analizamos la Palabra, descubrimos que “Las cosas invisibles de Dios se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas.” (Romanos. 1:20) La búsqueda de un equilibrio espiritual es la búsqueda de la voluntad de Dios para no caer en actitudes espiritualistas, fanáticas o extremistas, que nos lleven a romper la relación materia-espíritu dentro de este mundo, dañado por el pecado, el cual impide poder vivir rectamente, porque tendemos a romper las reglas establecidas por Dios en todos los aspectos.