Hazte socio de radio solidaria

Dios quiere que vivas sin vergüenzas, sin remordimientos, sin amargura, sin heridas del pasado, sin hábitos que te controlan, sin inmoralidad inundando tu mente y todo tu cuerpo, dicho de otro modo: quiere que seas libre del pecado.

¿Podremos ser capaces al fin de hacer las declaraciones que hizo el rey Nabucodonosor?: “Tu dominio Señor es permanente, todos los hombres de la tierra ni todas las mujeres se comparan a ti, Tú haces lo que quieres en el Cielo y en la tierra, nadie puede detenerte“.

Porque entre más lejos hayamos estado del Señor más del pecado se habrá adentrado en nosotros y entre más pecado hayamos practicado más podremos admitir que el fin del pecado es muerte, tristeza, dolor, suciedad, pesadez, soledad, infelicidad y amargura. ¡Qué diferente era la vida al lado del Señor!

Cuando teníamos la seguridad y certeza que Él tenía todo bajo control, que Él era nuestro mayor tesoro, nuestra recompensa, nuestro Salvador y quien dirigía todo lo que sucedía en nuestra vida. ¡Qué diferentes éramos cuando nuestro corazón lo gobernaba la paz del Señor, su amor y su misericordia!

¿Estás listo para volver? Dios te está esperando, quiere restaurar su diseño original en ti, sanar tus heridas, perdonar tus pecados y ayudarte a enfrentar las consecuencias de tus malas decisiones hasta que vuelvas a una vida de plenitud y libertad.