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La persona que duerme tiene un sueño caracterizado por el miedo y la ansiedad que puede llegar a despertarle. Programa dirigido por Carlos y Dorys Matos en Radio Solidaria

Una pesadilla es un sueño perturbador relacionado con sentimientos negativos, como ansiedad o miedo, que te despierta. Las pesadillas son frecuentes en los niños, pero pueden suceder a cualquier edad, y, por lo general, no hay motivos para preocuparse por las pesadillas ocasionales.

Los niños pueden comenzar a tener pesadillas entre los 3 y los 6 años, y suelen disminuir luego de los 10 años. Las mujeres adolescentes y adultas jóvenes parecen tener pesadillas con mayor frecuencia que los hombres. Algunas personas las tienen en la adultez o durante toda la vida.

Si bien las pesadillas son algo frecuente, el trastorno de pesadillas es relativamente poco frecuente. Se habla de «trastorno de pesadillas» cuando las pesadillas ocurren con frecuencia, ocasionan angustia, alteran el sueño, provocan problemas de funcionamiento durante el día o generan temor de irse a dormir.

Síntomas

Es más probable tener una pesadilla durante la segunda mitad de la noche. Las pesadillas pueden ocurrir con más o menos frecuencia, incluso varias veces por noche. Los episodios suelen ser breves, pero provocan que te despiertes, y puede resultarte difícil volver a dormir.

Una pesadilla puede tener estas características:

- El sueño parece vívido y real y es muy angustiante, y a menudo se vuelve más inquietante a medida que se desarrolla

- Por lo general, la trama del sueño está relacionada con amenazas a la seguridad o la supervivencia, pero puede estar relacionada con otros temas inquietantes

- Tu sueño te despierta

- El sueño te hace sentir atemorizado, ansioso, enojado, triste o hastiado

- Te sientes transpirado y el corazón te late rápidamente mientras estás en la cama

- Puedes pensar con claridad al despertarte y recordar detalles del sueño

- El sueño te provoca angustia y te impide volver a dormir con facilidad

Tener un niño con trastorno de pesadillas puede provocarles alteraciones del sueño y angustia considerables a los padres o a las personas responsables de su cuidado.