Hazte socio de radio solidaria

Pequeños pensamientos que nos acompañarán en la lectura de cada día con los que el lector aprenderá acerca de los valores en el Señor. Es posible entender la idea de trabajo duro desde varias perspectivas. En primer lugar, el régimen de esclavitud es, por definición, la forma de trabajar menos gratificante y, por lo tanto, más dura. El trabajo del esclavo solamente le permitía su manutención básica y sus condiciones laborales han sido en algunos casos singularmente duras (especialmente en épocas en las que se comerciaba con esclavos).

Cualquier trabajo en régimen de explotación se puede considerar como duro. En este sentido, una jornada superior a las ocho horas diarias y sin ningún pequeño descanso es el paradigma de jornada laboral excesiva. No hay que olvidar que en la celebración del 1 de mayo se conmemora la conquista de las ocho horas diarias de trabajo.

El concepto de trabajo duro no es simplemente una cuestión de horas de actividad laboral sino también de condiciones de trabajo. Así, unas condiciones indignas representan otra forma de entender lo que significa trabajo duro.

Al margen del número de horas, de las condiciones del trabajo y de la dignidad, hay actividades profesionales que resultan duras por sus propias características: la minería bajo tierra, la pesca en alta mar, algunas actividades agrícolas, el trabajo que se realiza en el desierto, etc.

La dureza depende de muchos factores: el estrés, el esfuerzo físico, el nivel de responsabilidad, el horario, el ambiente laboral, etc. Vale la pena recordar que un mismo trabajo puede ser muy cómodo y gratificante o extremadamente duro (por ejemplo, hay profesores que trabajan en condiciones óptimas y otros que deben enfrentarse a situaciones de estrés permanente).