Hazte socio de radio solidaria

Una joven amiga me decía si estaba bien vestida, si estaba a la moda... Comprendí exactamente lo que quería decir, pero también comprendí que tenía una hermosa oportunidad para hablar con ella de algo que bien podríamos llamar la identidad. ¿En qué sentido?

En el sentido de recuperar lo que cada uno es, de recordar que somos joyas únicas de la Creación y que debemos negarnos a convertirnos en un simple número.

Mi amiga quedó sorprendidísima con el argumento, tanto que no supo que contestar ni mucho menos argumentar a lo que le estaba diciendo.

Le dije que muchas veces me veo formando parte de una gigantesca manada de ovejas, que son llevadas de una a otra parte, según convenga a quién nos dirige.

Hoy compramos azul, mañana verde y pasado, lo que ellos quieran. Por qué compro azul si no me gusta? Simplemente porque a quienes nos dirigen les conviene que compre azul...es su negocio, es su interés.

Pienso que debo recuperar mi identidad, no solamente como persona, sino también como lo más importante que soy: ¡Hija de Dios!

Solamente a ÉL debo fidelidad en mis actitudes y también en mi identidad.

(Texto Diego Acosta - Audio: Rebeca Moreno)